Las dos orillas

josé joaquín león

Tabarnia sevillana

La 'tabarnización' de las dos Sevilla se ha cebado en las periferias ruinosas

Lo han presentado como un inteligente descubrimiento, pero la tabarnización de los territorios ya existía: es como Corea del Norte y Corea del Sur. Consiste en mandar a los que piensan de un modo por aquí y a los que piensan de otro por allí. Es justamente lo contrario de la democracia, que consiste en la convivencia de quienes piensan diferente, en gobernar con mayorías sin pisotear a las minorías, en poder cambiar el Gobierno cada cuatro años, en el respeto y el diálogo como método para afrontar los problemas. Tabarnia es un mal invento, porque consiste en lo mismo que se critica: separar, excluir, poner barreras… Y se puede hacer en todas partes, así en Cataluña, como en Sevilla.

En esta ciudad también hay intentos de tabarnizar la vida local. ¿Recuerdan cuando decían que el PP, en tiempos de Zoido, se dedicaba a atender a Los Remedios y se olvidaba de las barriadas? ¿O cuando en Los Remedios y Nervión se criticaba al PSOE de Monteseirín por ciertas actuaciones? Cuando Juan Espadas visitó Los Remedios, en otoño, para prometer mejoras, parecía que emprendía un viaje diplomático a un territorio hostil.

En los años de la República ya se hablaba de Sevilla la Roja. Era esa ruta del mudéjar, donde quemaron todas las iglesias e imágenes sagradas que encontraron a mano. Entonces la Macarena no necesitaba ir a las periferias, sino que estaba dentro, en el cogollo del jaleo, todos los días. Aquella Sevilla la Roja fue represaliada por la Sevilla Azul de Queipo de Llano. Paradójicamente, los restos mortales del general aún están en el kilómetro cero de esa Sevilla que ya no es tan roja como en sus tiempos. La Memoria Histórica es aplicada en doble dirección, según unos y otros.

La tabarnización de las dos Sevilla se ha cebado en las periferias ruinosas. Ahí tenemos a Los Pajaritos y el Polígono Sur, que no sólo son los barrios más pobres de España. Sobre todo son dos de los barrios más marginales, y lo seguirán siendo mientras no se afronte la situación real, que incluye un alto índice de delincuencia para desgracia de los que realmente son pobres, pero honrados. También influye el analfabetismo. En los índices de renta se aprecia dónde se ubican las dos Sevillas.

Aun así es una ciudad mestiza, que todavía no se ha tabarnizado totalmente. Por eso, vamos a trasladar el Gran Poder a Los Pajaritos y el Cautivo de Torreblanca a la Catedral. Las dos Sevillas rezarán juntas.

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