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helena arriaza

La buena cara de la televisión

Era previsible que Tu cara no me suena todavía iba a arrasar en la noche de los viernes y así ha sido. La estrategia de Antena 3 de relevar el programa de famosos por el de anónimos ha sido muy acertada. En televisión quedan pocos formatos que entretengan de forma sana y este es uno de ellos. Que el espíritu de programas que en su día fueron muy exitosos regrese a la programación es algo que el espectador agradece. Y eso es lo que ocurre con la nueva versión de Tu cara me suena, que es inevitable pensar en Lluvia de estrellas. Pero lo hace de una forma tan renovada que no deja lugar a lo cutre, a lo rancio. Todo lo contrario. En cada gala hay mezcla de profesionalidad, humor, risas, lágrimas de emoción… Y esa variedad es una de las claves de su éxito. De repente vemos sobre el escenario a personajes de Disney con los que se esboza una sonrisa y en pocos minutos nos encontramos a imitadores de cantantes internacionales como Olga Guillot o Christina Aguilera que dejan con la boca abierta por el gran parecido que guardan con sus imitados. Y para eso hay que trabajar mucho, una profesionalidad que traspasa el televisor. La diferencia con la versión de los famosos es que los anónimos lo viven con más ilusión y más que como un trabajo se lo toman como un regalo.

El jurado es uno de los factores más importantes de Tu cara no me suena todavía. Mantener a algunos de sus miembros como Ángel Llacer, que ha permanecido desde el comienzo del formato, o Chenoa, que fue el descubrimiento de la pasada edición, es todo un acierto. Se echa de menos a Carlos Latre y a Lolita, pero la incorporación de Miki Nadal y el regreso de Mónica Naranjo consiguen que la marcha de los anteriores no haya afectado. De hecho la vuelta de Mónica ha sido acogida de forma muy positiva por los espectadores. Su elegancia, saber estar y el criterio con el que opina es un plus para cualquier programa en el que la artista participe. El presentador, Manuel Fuentes, tiene ya tan interiorizado su papel que no hay nadie mejor que él para ponerse al frente del nuevo talent musical y sabe conducir bien un directo, que no es tarea fácil. Seguir el programa a través de las redes sociales le da un toque de diversión. Son muchos los comentarios y los memes de las actuaciones, casi todos hechos desde el respeto y la admiración a los participantes, al jurado y a todos los trabajadores del programa. Una práctica que no siempre se consigue en televisión, ya que hay formatos que se comentan en las redes sociales pero con faltas de respeto constantes. Así que conseguir ese buen rollo es de admirar y disfrutarlo un viernes por la noche es un privilegio.

Un programa que ha conseguido desplazar a Sálvame Deluxe, que se iguala a La voz kids y que consigue que las familias se reúnan la noche de los viernes frente al televisor merece todos los éxitos que le llegan. Que tiene algún que otro fallo es indiscutible, pero en estos casos hay que dejarlos pasar y disfrutar de todo lo bueno que transmite.

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