Visto y Oído

Antonio Sempere

Esas cartas...

Hace tiempo que me preguntaba qué fue del equipo de La mitad invisible. En qué andaban. Produjeron 90 programas, a cual más original, 70 conducidos por Juan Carlos Ortega y 20 por Clara Peñalver, en los que se diseccionaba con mimo la cara oculta de las obras de arte. Los recovecos de una canción, un cuadro, una fotografía, un poema, un edificio o un retablo.

A lo largo de los años el equipo dirigido por Blanca Flaquer se encontró dentro de la numerosa documentación que manejaban para elaborar cada episodio con numeroso género epistolar al que consideraban que algún día habría que dar salida. Y ese es el programa que se estrena este martes, Cartas en el tiempo, donde durante las 12 entregas de la primera temporada (ya está confirmada la segunda) veremos, agrupadas temáticamente, algunas epístolas singulares. Y singularmente bellas. De gente anónima o de figuras como Federico García Lorca, Águeda de Arbizu o Gertrudis Gómez de Avellaneda. Todas ellas leídas por actores (José Luis Gómez, Alberto San Juan, Francesca Piñón, Ana Álvarez, Pere Arquillué) y contextualizadas por expertos en cada una de las materias tratadas.

Ni que decir tiene que Cartas desde el tiempo es una delicatessen. Uno de esos programas que demuestra que otra televisión es posible. Y que lo que hace falta es sintonizarla. Si añadimos que el programa hará dupla con Página 2 los martes a la caída de la tarde, ambos producidos por TVE-Cataluña, no queda más que salivar.

Aunque, para no engañarnos, esos sesenta minutos de televisión en el anochecer de los martes lo van a tener muy complicado para alcanzar la barrera del 1% de audiencia. Poco importa a estas alturas. Lo relevante es saber que a día de hoy una televisión pública todavía puede permitirse estos lujos, ofreciendo joyas que la dignifican y le dan lustre.

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