La ciudad y los días

Carlos Colón

Agresión intolerable

INTOLERABLE. Ofensivo. Discriminatorio. Anticonstitucional. Vergonzoso. Nacionalcatólico. Franquista. Beato. Meapilas. Toda la artillería es poca para condenar la iniciativa del presidente del Parlamento: felicitar la Navidad y el año nuevo con un tuit a través del canal de Congreso. Y para colmo incluyendo una imagen de la Virgen y el Niño tomada de un antiguo Libro de Horas de la biblioteca del Congreso de los Diputados. Esto es ya ir demasiado lejos.

La prensa progresista de guardia titulaba, con lógica alarma: "Polémico primer tuit del Congreso con imagen religiosa. El presidente del Congreso ha utilizado una felicitación confesional en el canal del Parlamento". Y añade estos detalles escalofriantes: "El motivo navideño es una imagen clásica de una Virgen, es decir, una felicitación absolutamente religiosa y confesional, contra la que ya se han producido críticas en la propia red social". ¡Absolutamente religiosa y confesional! Esto hay que pararlo como sea. Las Navidades no se felicitan desde el Congreso. Y menos con una antigua estampa que afrenta a todos los ciudadanos y ciudadanas no creyentes al presentar este motivo que nada tiene que ver con nuestra cultura española y europea; y que por ello resulta tan extraño como ofensivo.

Si siquiera hubiera sido la Pachamama que tanto fascinó a los progres, se podría tolerar. Si hubiera tenido la delicadeza de poner "Feliz solsticio de invierno" la cosa habría tenido un pase políticamente correcto. Si lo hubiera ilustrado con un complicado dibujito del Yule de los celtas o con un grabado (guarrón a ser posible) de las saturnalias romanas nada habría que objetar; sobre todo si añadía una nota a pie de página que indicara pedagógicamente que la Iglesia impuso la conversión de las fiestas paganas en la engañifa de la Navidad. 

Pero que las referencias de las felicitaciones sean sólo indígenas o paganas. Nunca cristianas. Ni judías. Si a un parlamentario español de confesión judía se le ocurriera aludir desde el canal parlamentario a la Janucá -la fiesta de las luces que se celebra estos días- le acusarían de imperialismo sionista. Hay que andarse con tiento con la conspiración judeocristiana, heredera de la judeomasónica que tanto yuyu le daba a Franco. La caverna acecha. El presidente del Congreso agrede la laicidad rompiéndole la crisma con un christmas. Así de imbéciles somos, señores míos y señorías nuestras. 

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