Visto y oído

Francisco / Andrés / Gallardo

Alegales

JAVIER Cámara desata extremismos. Hay quienes lo detestan nada más asomar la calva y otros que le apreciamos su vis cómica y, ante todo, le agradecemos aún los buenos ratos que nos dio en Siete vidas. Por lo visto aquel Paquete que mataba a coscorrones Amparo Baró en la vida real no es un tipo que arrastre demasiadas simpatías y eso, parece, repercute ahora en el público. Como aquí hablamos de lo que sale en la pantalla, y en este caso de una ficción (una mentira que ha de estar bien contada), el abogado de Cámara en LEX es de lo más salvable de la serie de Globomedia, que exprime los tópicos sobre la abogacía, presentando los casos más extravagantes que llegan a los tribunales, mientras entrelaza sentimentalmente a los personajes: en verdad, nada nuevo por estos contornos. La diferencia está en la sazón que le pueden aportar creadores y actores. Pese a los esfuerzos y a los visionados norteamericanos tipo Mcbeal y Boston, LEX sólo es "una más" de abogados y eso se traslada a los resultados de audiencia por mucho empeño promocional de Antena 3, que hasta acaba de estrenar otra de letrados desquiciados, Eli Stone, en la medianoche dominical. Al igual que LEX, el Stone este al que se le aparece George Michael en alucinaciones, tiene destellos, pero no atrapa como para al final no dejarse tentar por el mando. Será el ritmo o la química de los personajes con el espectador, los abogados españoles no calan, por muy que Cámara y Santi Millán vayan de pichabravas simpáticos. A LEX le sobra algo de banalidad, tantos cubatas y tanta publicidad encubierta. Por eso ni el caramelo de Paz Vega (estupenda mujer pero endeblita actriz), al que le han colocado un personaje devora hombres estridente, salva este regreso. Como sigan en esta línea, la serie queda vista para sentencia.

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