Visto y Oído

Antonio Sempere

Alimento

CON la emisión de El cebo, de Ladislao Vajda, Versión española cierra una larga etapa. A partir de ahora las tertulias de Cayetana dejarán de acompañarnos los martes para hacerlo los sábados. En un principio esta medida no debería alterar el contenido de las emisiones, ni perjudicar a sus seguidores, habida cuenta de que a estas alturas es posible seguir un programa a la carta en el momento que más nos convenga.

Sin embargo, mucho nos tememos que sí va a haber cambios. La 1 impone sus servidumbres y, francamente, no imaginamos en el catálogo esa serie de películas raras, inhabituales e independientes que gracias a esta ventana encontraban una gran visibilidad. Pero más allá de lo que se pierda cualitativamente, a quienes somos fieles de verdad, quienes tenemos pautada la agenda semanal en función del menú televisivo que selectivamente nos regalamos, estos cambios nos trastocan mucho más de lo que los programadores se pueden imaginar.

Porque, al final, qué es la vida sino una serie de hábitos placenteros, una enumeración de placeres cotidianos a nuestro alcance, que nos alimentan, que nos hacen crecer y sentirnos llenos. De ahí que la supresión o modificación de estos hábitos sean tan relevantes. El cierre de una revista o un periódico con el guardamos un vínculo afectivo, la clausura de las salas de cine de cabecera, o simplemente la cancelación de un programa de radio o televisión al que estamos enganchados pueden provocar, como los medicamentos, reacciones adversas.

Ahora que ha caído en mis manos el Cine para leer que Ediciones Mensajero publica con primor desde hace décadas me pregunto hasta cuándo durará este anuario en papel. Y valoro cuán necesarios son nuestros asideros culturales, y en la labor tan enorme que están haciendo programas de TVE como Versión española.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios