La ciudad y los días

Carlos Colón

¿Amortiguaqué?

LE dábamos ayer vueltas a ese concepto de zona de amortiguamiento de los bienes de Valor Universal que, según los señores de la Unesco, es un ancho cinturón urbano que debe ser vigilado para que ningún elemento arquitectónico los perturbe. Y suponíamos que si eso vale para lo alejado, debe existir otro cinturón más estrecho que debe ser, no ya sólo vigilado, sino cuidadosamente conservado (en sus perfiles) y preservado (de bárbaras intervenciones) para que el necesario desarrollo urbano no tenga un impacto negativo sobre los bienes declarados. Lo misterioso, en el caso de Sevilla, es hasta dónde llegue esa zona ultra protegida y qué signifique esa protección.

Porque vamos a ver: si la Cartuja en la que se quiere alzar la torre Pelli, a considerable distancia del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad y Bien de Valor Universal, se considera "zona de amortiguamiento", ¿cómo habría de considerarse el barrio de Santa Cruz, la Avenida y todo el entorno de la Catedral y el Alcázar hasta la Puerta de Jerez y la calle San Fernando? Sin embargo estar a pie de los monumentos no ha impedido la tematización hortera y la conversión en un desnaturalizado parque de atracciones de todo el entorno de la Catedral, en el que ni tan siquiera se mantiene el criterio de zona saturada a la hora de dar licencias para bares (entreténganse en contar cuantos hay desde la embocadura de Alemanes al final de Mateos Gago). Ni ha impedido que, a través de esa alquimia cateta que ha logrado convertir el bien de la peatonalización en un mal, se lleven a cabo las caprichosas intervenciones, bárbaras deforestaciones, catetas pavimentaciones, tránsito del Metrocentro cuajado de anuncios prohibidos en las zonas monumentales, mobiliario urbano de poca calidad además de inapropiado, catenarias y otros elementos ambiental o visualmente contaminantes que han convertido la Catedral en un castillo de la Bella Durmiente enclavado en una Sevillalandia.

De otra parte, que yo sepa, la Alfalfa y la Pescadería de La piel sensible y, sobre todo, la Encarnación del escándalo de las setas (que antes de terminarse son ya ruinas de una desfasada idea de modernidad, como alguien ha dicho), están más cerca de esa zona ultra protegida que la futura torre Pelli. Y sin embargo ni los de la Unesco ni los objetores a la torre dicen una palabra sobre el engendro de Jurgen Caligari Mayer. Si se ha convertido el entorno de la Catedral en un basto centro comercial playero y se ha alzado el horror de las setas en la Encarnación, ¿a qué puñetas se refieren con lo de zona de amortiguamiento y cuáles son sus límites?

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