Cuchillo sin filo

Francisco Correal

Bailén en Bagdad

EN cierta forma, la nueva historia de los Estados Unidos de América se inicia el 11 de septiembre de 2001 igual que la nueva historia de España comienza el 11 de marzo de 2004. Dos historias que se cruzan, cruce que resulta diabólico justamente hace cinco años, aquel 20 de marzo de 2003 que ahora coincide con el tránsito del Jueves al Viernes Santo, con la Pasión y Muerte de Cristo. Se acumulan las fechas y estamos en pleno bicentenario de la invasión napoleónica. Zapatero es el Pepe Botella involuntario de Napoleón Bush. José Bonaparte era un tipo encantador, el hermano mayor del emperador, el rey a su pesar de un país que desconoce y al que llega avalado por la Constitución de Bayona. Como en Iraq, los designios de la patria aprobados en un país ajeno, aunque en nuestro caso aquella Carta Magna exógena, filibustera, repudiada por curas y guerrilleros, por ingleses y toreros, fue la más progresista hasta entonces, hasta el punto de que suprimía de un plumazo la Inquisición.

Francisco Núñez Roldán aprendió inglés temiendo que en pleno franquismo su atrevimiento político le obligara a hacer las maletas. Saca libros a pares: acaban de aparecer El legado del hereje, novela ambientada en el siglo XVI, y La guerra del gabacho, una recreación de los hechos sucedidos en España entre 1808 y 1814. De la llegada del denostado Pepe francés a la proclamación de la Pepa gaditana. Un libro ideal para regalar en este último 19 de marzo lleno de agua que ha dejado las calles andaluzas diezmadas de cofradías. Núñez Roldán y Manuel Moreno Alonso le han dedicado sendos libros a Pepe Botella. Era mayor que su hermano el emperador, que de rey de Nápoles lo convierte en rey de España para desesperación de Murat, el Godoy francés. De Nápoles a España. El viaje de Maradona. La soberanía de un país puesta en solfa. Entonces en España como hoy en Iraq. Carlos IV no abdica en su hijo, Fernando VII, que será encerrado en un castillo propiedad particular de Talleyrand, ministro francés de Relaciones Exteriores.

El profesor Moreno Alonso ha hecho un estudio monumental sobre la batalla de Bailén. El primero que un historiador realiza a partir de las fuentes foráneas. Cuando Castaños derrotó a Dupont, lo primero que hizo fue ordenar que le dieran gazpacho a su multinacional ejército. Un día de junio entre olivos de Jaén tiene que ser duro para matar, para morir y para sobrevivir.

La batalla de Bailén de hace cinco años se vivió por televisión. En realidad, no había contendientes. Y los derrotados no lo fueron porque su ejército es de sombras y espectros. Bush no invitó a gazpacho a sus soldados, que ya han muerto en ese destino en mayor número que en Vietnam, hoy cotizado destino turístico. El voto republicano de las próximas elecciones norteamericanas se concentrará en McCain, veterano del Vietnam. No pasará mucho tiempo para que se presente a la pugna por la Casa Blanca un veterano de la guerra de Iraq, la del enemigo invisible. Un macabro Delta Force sin Chuck Norris, que ganaba en las películas y perdió las elecciones.

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