La ciudad y los días

Carlos Colón

Bombas y listas negras

MIENTRAS en el Ayuntamiento navarro de Berriozar, gobernado por Nafarroa Bai y ANV con el apoyo de IU, se va a hacer una lista blanca de vascohablantes ("un fichero de población euskaldún" le llaman ellos) que supone, por exclusión, hacer también una lista negra de castellanohablantes, en la Universidad de Navarra estallaba un coche-bomba provocando una veintena de heridos, afortunadamente leves, y graves daños materiales.

Miembros de la asociación Vecinos de Paz de Berriozar, nacida tras el asesinato en dicha localidad del militar Francisco Casanova, se preguntaban: "Esto es una forma de marcar a los que no hablamos euskera. ¿Qué será lo próximo: ponernos un brazalete para identificarnos por la calle?". No les hace falta. Quienes tienen que saberlo ya saben de qué pie cojea cada cual allí donde el lobuno nacionalismo vasco pone su zarpa mordiendo con atentados, enseñando los dientes a través de los partidos radicales o bajo la piel de cordero del nacionalismo supuestamente moderado. Si acaso les faltaba escarbar hasta dar con la totalidad, desenmascarar a quienes por prudencia no se señalan, fichar a los tibios que se refugian en la privacidad. Quién sabe a qué extremos puede llegar el fanatismo nacionalista cuando le da oxígeno un Estado débil y una clase política de baja intensidad moral e intelectual, como la que ahora tenemos en el Gobierno y la oposición, incapaz de ponerse de acuerdo para erradicar el virus del terrorismo y del nacionalismo radical que lo socializa, para poner en su sitio la presión del nacionalismo supuestamente moderado y para garantizar los derechos de los ciudadanos no nacionalistas residentes en comunidades afectadas por estas patologías decimonónicas, todo lo ridículas y anacrónicas que se quiera, pero letalmente actuantes, políticamente activas y socialmente arraigadas con una profundidad y extensión que pocos se atreven a reconocer.

El caso del Ayuntamiento de Berriozar demuestra bien en qué país vivimos: tras las municipales de 2007 empataron en número de concejales las fuerzas nacionalistas de NaBai (3 ) y ANV (3), y las constitucionalistas de UPN (3), PSN (2) y CDN (1). El apoyo del único concejal de IU dio el gobierno a NaBai. Así están las cosas, no sólo allí, sino también en todas aquellas comunidades en las que los pactos han dado a los nacionalistas un poder que las urnas no les han otorgado. Listas negras, presiones, chantajes, bombas…

Otra variante de las dos Españas: la que sufre y la que hace como que no se entera para, según nos dicen, evitar males mayores. Así, cerrando los ojos, se incuban los huevos de la serpiente.

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