PASA LA VIDA

Juan Luis Pavón

Brasero avivado con ira

NI las vacas locas ni la gripe aviar: la pandemia en Andalucía la provoca el virus del descuido y la insensatez. Un joven malagueño se toma dos copas de más antes de coger su todoterreno y provoca un accidente que mata a nueve finlandeses. Un joven ecijano llega a su casa a las cinco de la madrugada, enciende el brasero, se acuesta sin apagarlo y el olvido le cuesta la vida y acaba con la de sus padres, un hermano, su hermana y el novio de ésta. Dos descuidos, 15 muertos.

Los incendios en hogares causaron en Andalucía al menos 31 muertes en 2007. Muchos por dejarse puesto el calentador o no vigilar su cercanía con materiales fungibles. Funesta costumbre que no se erradica por falta de educación. En madrugadas de vecindario durmiente, la toxicidad del humo que se genera envuelve fatídicamente y en pocos minutos a quienes descansan muy cerca, y su salvación depende de un brusco despertar a tiempo y del escape que pueda encontrarse a tenor de por dónde avanzan las llamas y de las características de ese domicilio.

La tremenda tragedia vivida ayer en la barriada ecijana de las Moreras, y la consternación de los vecinos al despertarse sobresaltados y enterarse de que toda una familia yacía calcinada, no libra de la condena al injusto ataque a los bomberos. No puede ponerse de moda en Andalucía que, tras un suceso especialmente doloroso, una serie de individuos se constituyan en masa para apedrear.

En Écija se confundió ayer la tardanza en darse cuenta del siniestro con la hora de llegada de los Bomberos. Y el brasero de la frustración en una barriada marginal fue avivado con la ira de la sinrazón. Un hijo del matrimonio fallecido decía, ante el lugar de los hechos, que la casa era una encerrona porque tenía rejas por todos lados. Y a la vez acusaba a los Bomberos de no haber intentado salvar a sus familiares. En momentos así es comprensible que pierda los papeles una persona tan allegada a las víctimas. Pero el asalto vecinal al camión de Bomberos se pareció mucho al linchamiento a Spencer Tracy en Furia, de Fritz Lang. Fascismo contra el que puede salvar sus vidas.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios