En los medios

Luis Nieto

Buenas combinaciones y lamentables ausencias

AUNQUE acaban de salir del horno y todavía no se han asentado, cabe un primer examen de la cartelería del abono sevillano 2008, compuesto por 29 festejos. En la primera lectura nos encontramos con combinaciones muy similares a las del año anterior, muchas de ellas de altura, con el contrapunto de ausencias lamentables, entre ellas las de José Tomás, Cayetano y Uceda Leal, en el apartado de los toreros, y de Núñez del Cuvillo, en el ganadero. Además, el trato a Pepín Liria, en el año de su retirada, no ha sido el adecuado. Dentro de las matizaciones, por el esfuerzo y lo realizado en el ruedo el año pasado, Morante no ha sido tratado igual que otros compañeros que estuvieron a la misma altura en la pasada feria abrileña. Da la impresión de que el torero de La Puebla y la empresa Pagés no llegan a sintonizar para mal de la afición sevillana. La empresa ha mirado para otro lado ante las exigencias económicas de José Tomás y Núñez del Cuvillo y no ha permitido -siempre fue así- que un torero negocie por su cuenta los derechos de televisión, como era la aspiración de Cayetano. Lo de Liria es un tema de falta de sensibilidad. La empresa comandada por Eduardo Canorea y Ramón Valencia, que ha continuado en su línea de premiar a triunfadores, ha roto su filosofía de que ningún torero sumaría más de tres tardes en el abono. De esta manera, ha sentado en el trono a El Cid, que hará el paseíllo en cinco ocasiones, algo que no sucedía desde los tiempos en los que Diodoro Canorea apostaba por Curro Romero con igual número de corridas. Como en ediciones anteriores, en la confección de carteles ha primado el conjunto de las combinaciones por encima de un determinado número de carteles redondos. En este sentido, la cartelería es de lujo, como sucedió el año pasado. Apenas hay diferencias en carteles importantes. Así, en el Domingo de Resurrección entra Talavante por Castella. En Victorino, Ferrera ocupa un puesto, que el año pasado fue para Salvador Cortés. Y si analizamos uno a uno los 29 espectáculos, llegamos a la conclusión de que prevalecen igual número o más de carteles con fuerza que en la edición anterior. Incluso, el cartel de la terna de rejoneadores o el del cierre con los miuras, se repiten. Únicamente en el apartado ganadero desciende el número de hierros con el doblete de Zalduendo y la triple participación de Juan Pedro Domecq -dos con este hierro y una con el de Parladé-. La temporada sevillana tiene buenas combinaciones y hubiera alcanzado una nota alta si no es por algunas ausencias, especialmente la de José Tomás.

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