la tribuna

Esteban Moreno Toral

Carta a un joven desilusionado

EN febrero de 1903, el poeta alemán Rainer María Rilke contesta a Franz X. Kappus una carta de éste recibida meses atrás. A esa carta siguieron nueve más, la última en la Navidad de 1908. Este epistolario de Rilke se publicó años más tarde con el título de Cartas a un joven poeta. Tuve el placer de leer el libro cuando realizaba mis estudios de licenciatura, allá por mediados de los ochenta. Me impactó por la belleza de sus palabras y la reflexión sobre los problemas e inquietudes del ser humano. Es un texto que, desde entonces, he leído varias veces y recomiendo a mis amigos y estudiantes. Una frase de la primera carta viene ahora al dedillo para afrontar nuestra situación actual, de la cual todos, en mayor o menor medida, somos responsables. Le dice Rainer María a su joven poeta ante sus dudas que "no hay más que un solo remedio: adéntrese en sí mismo".

Esta carta la escribo porque en estos días finalizan sus clases en la Universidad los alumnos de 5º de Farmacia. Doy clases de Derecho Farmacéutico y por la materia me refiero con frecuencia a normas que regulan diferentes salidas profesionales, oposiciones o alternativas formativas. Creo en una universidad como formadora integral de la persona, donde la parte académica debe ir unida a la asimilación de valores y adquisición de una mayor madurez. Muchos de ellos y ellas, de edades en torno a los 23-24 años, están en un momento crucial de su vida y me vienen a preguntar, con muchas dudas pero con la sinceridad del que está desorientado, qué hacer, qué camino seguir, cómo está esta salida profesional y qué perspectivas hay sobre aquella otra. En un momento en que el paro juvenil en este país se acerca peligrosamente al cincuenta por ciento y en el que la inmensa mayoría de las profesiones viven momentos duros y cruentos quiero ser optimista e intentar que no me noten mi desazón. En esta situación, de nuestra piel de toro, en la que profesionales cualificados como ingenieros, arquitectos o informáticos tienen que salir al norte de Europa o Iberoamérica para buscar un empleo, quiero expresar mi esperanza. En una fotografía extraña donde profesiones como la de farmacéutico, con un paro mínimo en los últimos años, asisten con frecuencia a despidos de éste de la industria, la distribución o la farmacia comunitaria ante los recortes reiterados y en algunos casos límites, creo firmemente en la reversión de este drama. Hoy han venido varios jóvenes (estudiantes) desilusionados a buscar su camino. Para ellos y para otros muchos tengo una carta y un plan sencillo.

Un verdadero Plan E para nuestra España. Un plan basado en valores y que nace del interior de cada uno y no requiere dotación económica. Un plan para todos: niños, jóvenes, adultos y mayores, pero sobre para los primeros que se están formando para ser buenos ciudadanos de Europa. Un plan basado en la E que busca ser un plan de Éxito. Que sirva para mejorar nuestra Economía y que sepa cómo dar Empleo ayudando al Empresario y no sólo a Entidades bancarias. Que sitúe nuestra Educación fuera del furgón de cola y en un mejor puesto del que tiene, objetivamente, dentro de la OCDE. Que permita derogar una de las leyes que más ha perjudicado a este país: la Logse y su descendencia. Una nación que no cuida su Educación está llamada al fracaso. Un país en el que se lee poco y se escribe peor, por culpa, entre otras, de las dichosas abreviaturas de los mensajes, y además no sabe idiomas lo tiene difícil para estar en el grupo de cabeza. Un plan basado en el Esfuerzo y la Entrega. Si el plan exige trabajar más para producir mejor habrá que darle nuestra bienvenida. Un plan que permita el Examen de conciencia para que cada cual sepa lo que aún pueda dar adicionalmente. Un plan basado en la Ética y que huya de la corrupción. Que cree Empatía entre las personas, del jefe al trabajador y viceversa. Que sepa ponerse en la posición del otro. Que posibilite la Estima al prójimo y otorgue confianza y autoestima al que sufre y está deprimido. Que sea Elástico y sepa diferenciar mediante normas solidarias lo que cada ciudadano, según su posición, deba aportar. Un Plan E sencillo pero que sirva de Ejemplo de cómo hacer bien lo que no es más que la obligación de todos. Un plan que fomente el Entretenimiento, que genere Encanto, que evite la Envidia, nuestro deporte nacional, que aprenda de Errores pasados, que se base en Experiencias ajenas y sobre todo que busque la Excelencia. Un plan que permita decirles a nuestros niños y jóvenes, a nuestros futuros profesionales, que tienen una vida por delante llena de Expectativas. Y que nos lleve a cantar orgullosos, y no solo en los deportes, lo de "Yo soy Español, Español, Español…"

Como dice Rilke al terminar su primera carta, quiero decirle a mi joven (estudiante) desilusionado que espero, pero sobre todo creo, que "…su vida encontrará de ahí en adelante caminos propios. Que éstos sean buenos, ricos, amplios, es lo que yo le deseo más de cuanto puedan expresar mis palabras".

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