la esquina

José Aguilar

Castigar a los más indefensos

QUIZÁS a Mariano Rajoy no le quedaba más remedio que bajar las pensiones, pero nadie la obligaba a jurar hasta el último minuto que no las bajaría. Esa es la cuestión: el ocultamiento de la verdad, no su crudeza.

No cabe otra explicación. Por motivos electorales -es decir, de política alicorta y de baja calidad-, Rajoy escondió sus presupuestos generales del Estado hasta que pasaron las elecciones autonómicas de Andalucía y Asturias. Por motivos electorales, dejó pasar el tiempo sin anunciar que no aplicaría la cláusula de revisión de las pensiones hasta que se han celebrado las elecciones en País Vasco, Galicia y Cataluña.

Cada vez que se preguntaba al Gobierno si los ocho millones largos de pensionistas serían compensados por la subida de precios respondía que estaba en vigor la ley de la Seguridad Social que obliga a la revisión de sus pagas a finales de noviembre. Rajoy solemnizó su compromiso en la primera entrevista en televisión de su mandato. "Si hay algo que no tocaré serán las pensiones. El pensionista es la persona más indefensa; es el que lo tiene más difícil, ya que no va a tener otra oportunidad, no va a pedir un puesto de trabajo a los 80 años, a los 75... Lo tienen mucho más complicado". Así hablaba el 10 de septiembre, no Zaratustra, sino Rajoy. No dijo que no le gustaría, que sería lo último que se plantearía o que haría todo lo posible por no acudir a esa última bala. Sencillamente dijo que no las iba a tocar.

Esa línea roja se la puso él mismo. Porque consideraba que el pensionista es el español más indefenso (yo no lo veo, creo que está más indefenso el parado sin prestación, el dependiente o el discapacitado). Ea, pues ya se han quedado los indefensos en la mayor indefensión, pese al doble eufemismo lenitivo de que las pensiones aumentan entre el 1% y el 2% según su cuantía y que el último Zapatero las congeló. No le den más vueltas: si la inflación han subido un 2,9%, el poder adquisitivo de los jubilados, viudos, incapacitados y demás población pasiva ha perdido en un año más que en los ocho de Zapatero. Son datos, no prejuicios.

Ese año ha sido suficiente para ir derribando todas las barreras de autocontención que Rajoy se marcó. Subieron el IRPF y el IBI que nunca iban a subir con el PP, se facilitó y abarató el despido que nunca iba a abaratarse, se decretó la amnistía fiscal tan favorable a los defraudadores que Zapatero nunca se atrevió a materializar, se implantó el copago farmacéutico que no hacía falta, se elevaron las tasas universitarias que no iban a crecer y se redondeó un incremento del IVA mayor que el que el PP incitó a no pagar cuando el Gobierno socialista lo aprobó.

Si así logran controlar el déficit y la prima de riesgo, que ya veremos, ¿qué clase de país quedará para beneficiarse de la mejora? Este tratamiento de choque puede acabar con la vida del enfermo.

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