Visto y oído

Francisco Andrés / Gallardo

Cervicales

EL café se me fue a la nariz justo cuando iba a escribirles de Doctor Mateo. Massiel, muy peripuesta en Espejo público, hablaba sobre la enfermedad terminal de la inglesa Jade Goody y avisaba que su dolencia en el útero se había convertido en un cáncer "de cervicales", señalándose a la nuca. Como nadie le corregía (cualquiera lo hace, conociendo los prontos de Angelita) y viendo la elocuencia que se gastaba la eurovisiva tuve que googlear. Efectivamente lo que tiene Goody es cáncer cervical, de cérvix, detalle del que informaron a Massiel unos minutos después. Pero ahí quedó la lección médica, porque a aspavientos no gana nadie a las contertulias de Susanna Griso. Con ella están también Lolita, Miriam Díaz Aroca o Fiorella Faltoyano. Todas ellas la mar de vivarachas con el oscar de aquella niña de la melena del diplodocus La quinta marcha.

Ya más calmado de la risa cervical, les cuento que en la cadena de Massiel están muy felices de cómo les ha ido en el estreno de Doctor Mateo. Es la adaptación española, en publicitario paisaje asturiano, de la británica Doc Martín, que a su vez toma el esqueleto de Doctor en Alaska, un respeto. El deprimido médico, huyendo de su fracaso, recala en un pueblo, en un microuniverso. La ficción pretende que sea una vecindad heterodoxa, tirando a simpática, pero son todos una panda de cargantes que no me extraña que el huraño Sancristóbal, el personajes de Gonzalo de Castro, sueñe con pirarse. Le han puesto a una chica para que se quede y de paso mantenga una tensión sexual irresoluble, Natalia Verbeke. Ambos están bien, pero al estreno le faltó gancho cómico. Se veían intentos, pero no se arrancaba la sonrisa, pese a la más que correcta factura de realización. Lo mejor sería que llamaran a Massiel. Peasso doctora ¿que no?

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios