Tribuna Económica

gumersindo Ruiz

Coincidencias astrales y palabras mágicas

LA economía española está creciendo a una tasa fuerte, en torno al 3% anual, y sin embargo no se refleja en una creación de empleo y salarios aceptable. La contabilidad nacional muestra, para el primer trimestre de este año, una variación anual del 3,2% en los datos corrientes, corregidos por variaciones estacionales; sólo está en negativo la agricultura y crecen fuerte, en este orden, los servicios financieros, las actividades profesionales, la construcción y la industria, todas ellas con incrementos que van del 5,8% al 4,5%.

Al no ser el primer trimestre del año el que más actividad registra, y al quitar este efecto de los datos, pensamos que tendría que ser mayor el producto corregido que el observado. Esto no ocurre así en 2012, 2013 y 2014, lo cual es anómalo, pero en 2015 es al contrario, y el primer trimestre se convierte en el mejor del año. Si dudamos del producto corregido y vamos a los simples datos observados, en este primer trimestre de 2015 el producto es de 261.605 millones de euros, inferior todavía al del primer trimestre de hace tres años, que era de 269.140 millones, por lo que no es de extrañar que pese al crecimiento, haya una sensación de que la economía está débil. Pero, como decía Churchill, las estadísticas, suficientemente torturadas, acaban confesando lo que sea necesario.

Un segundo dato nos viene del tipo de cambio. Hace poco más de un año hacían falta 1,4 dólares para comprar un euro; pero desde el verano pasado, tras las palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunciando que inundaba de liquidez la economía, el tipo de cambio cae y se sitúa alrededor del 1,1. Esto supone una ventaja competitiva del 21,4% para nuestras exportaciones y turismo que se paguen en dólares, lo que supera el efecto de cualquier medida que se haya tomado o dejado de tomar. Aun así, sería inútil si pagáramos más caras nuestras importaciones de energía, pero las estrellas nos han favorecido con una caída del precio del petróleo que ha pasado de oscilar alrededor de 100 dólares el barril, a 60 dólares, mucho más de lo que se ha depreciado el euro.

El tercer dato gira en torno al empleo. Tomamos los puestos a tiempo completo, corregidos del efecto de calendario, pues suelen ser peor en invierno que en verano, y vemos que en este primer trimestre de 2015 había en España 14.471.600 empleos completos, superiores a los del mismo periodo de 2014, pero por debajo de los 14.826.800 del primer trimestre de 2012. Dos de los sectores que más crecen de nuestra economía no crean empleo, y en los que sí, las empresas tratan todavía de reparar sus cuentas de resultados conteniendo la contratación, como pasa en el sector turístico. Esto encaja con la explicación de que los errores de la política de austeridad entre 2010 y 2014 han creado una histéresis, que es lo que ocurre cuando, por ejemplo, se hace soportar una carga muy pesada a un muelle y luego no puede volver a su posición original. Ahora que lo tenemos todo a favor, hace falta una política de apoyo empresarial excepcionalmente activa para recuperar una economía que todavía se resiente.

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