Visto y oído

Francisco / Andrés / Gallardo

Comedietas

TANTO bombo sobre la aparición de Charlize Theron en Saturday Night Live, y la aparición de la austral, sin desmerecer su estampa, fue decepcionante porque se limitó a encajar una patosa pseudoentrevista de Secun de la Rosa. Es decir, que la chica ponía el físico pero no se aprendía ni un párrafo de guión. Fue el mismo programa de Belén Rueda, chirriante, porque esta actriz no goza de una vis cómica como para tirar del carro de un programa de puro humor. Y mucho menos con Bustamante de meritorio en una parodia de Mary Poppins. Los guiones de SNL siguen flaqueando, y bastante, pero con la buena promoción se sigue atrayendo a un público joven, interesado en las rotaciones. En esta última entrega se han incluido más guiños políticos de la actualidad y era inevitable echar mano de Máximo Pradera para que se transfigurara en Patxi López. Máximo pudo hacer honor a su nombre si no se hubiera apartado de la senda de Lo más plus.

En la noche siguiente el programa de Juan y Medio hacía un recorrido autobombístico de los 20 años de Canal Sur. Pese a los lustros, en el fondo la cadena andaluza sigue siendo su misma esencia, porque en Menuda noche cuentan ahora con una sección de chistes entre los místicos niños del programa y la plantilla fija de la cadena que es un calco de aquel primigenio Saque bola. Toda una innovación. Y la comedieta del programa ahora la ambientan en un hotel, con Manolo Sarria histérico-chistoso, como siempre, gritando desde su estatura a los mocosos, en lugar de al fallecido El Pulga. Qué bonitas estas tradiciones. El hotel es una evolución de aquella Pensión El Patio, primera serie (por decir algo) de La Nuestra. Después de la pensión levantaron el hotel, el Arrayán, claro. Ahí sigue. Y eso que el sector Servicios padece la crisis a lo grande.

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