Editorial

Contención en Canal Sur

LOS partidos gobernantes en Andalucía, PSOE e IU, aprobaron ayer en el consejo de administración de RTVA una reducción de un 6% en los sueldos de los directivos y consejeros del ente, a aplicar sólo en el caso de que los trabajadores aceptasen un nuevo convenio colectivo que recoge un recorte del 3,2% en sus retribuciones, salvo los que tienen un salario inferior a los 24.000 euros, que no se verían mermados. Esta medida ha sido rechazada por el sindicato CCOO, que ha convocado diversas huelgas durante la campaña electoral europea. El sindicato considera que con esta fórmula se consagraría el incumplimiento de la ley presupuestaria que obliga a que ningún empleado público supere el nivel salarial de la presidenta de la Junta, quedando exentos los altos directivos de Canal Sur y algunos de los miembros del propio consejo de administración (designados por los propios partidos parlamentarios), a la vez que se elude el compromiso de reducir el número de consejeros (quince, actualmente). La divergencia entre políticos y sindicalistas no alcanza al acuerdo fundamental que parece inamovible para ambas partes: el mantenimiento de la plantilla de la Radiotelevisión Andaluza, a pesar de que su dimensión procede de la época de las políticas expansivas del gasto público y la alegría financiera, sin que la crisis haya conducido a un replanteamiento de una cadena excesivamente cara en relación con las cadenas privadas nacionales, que se mantiene gracias a las inyecciones constantes de dinero de la Junta de Andalucía, aunque de forma más contenida que antaño, sin acercarse ni por asomo a los ingresos publicitarios presupuestados cada año y sin que su programación cumpla los requisitos de servicio público que dieron lugar a su nacimiento y que aparecen claramente establecidos en su ley fundacional. Si el Gobierno andaluz, dentro de los programas de control del déficit público, ha sido incapaz de reestructurar y reordenar sus decenas de organismos públicos de utilidad dudosa, limitándose a reformas alicortas e insuficientes, en el caso de Canal Sur ni siquiera se lo ha planteado. Disponer de un instrumento tan potente de comunicación audiovisual en toda la comunidad andaluza es, antes para los gobiernos socialistas y ahora para el bipartito de socialistas y neocomunistas, un objetivo estratégico irrenunciable. Eso da una idea de su concepción de la RTVA: un medio de audiencia escasa, pero superior a la de los medios privados con los que compite en condiciones ventajosas, para el que siempre hay fondos en los presupuestos generales, intocable en su gestión y en su dimensión y orientado a la defensa de la imagen más tópica de Andalucía.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios