La ciudad y los días

Carlos Colón

Cree el sectario...

COMO el ladrón del refrán, los sectarios creen que todos son de su condición. Por eso creen que se aborrece el Metropol Parasol porque lo ha hecho un Ayuntamiento socialista, cuando la verdad es que se aborrece a este Ayuntamiento socialista porque ha hecho el Metropol Parasol, además de otros despropósitos que han vulgarizado la ciudad destrozando algunos de sus paisajes urbanos y rizando el rizo de convertir en males, por su pésima ejecución, los bienes de la peatonalización o el carril bici (cuyas nuevas obras, por cierto, requieren la inversión de dos millones de euros para subsanar las chapuzas iniciales).

Cada día se publican noticias que multiplican el ruinoso despropósito del Metropol Parasol. Uno se publican datos que se ocultaron y se sabe que el sobrecoste duplica el presupuesto inicial. Otro que la prometida parada de metro en la Encarnación probablemente no se abra. Otro que el Consejo Consultivo de Andalucía emite un informe desfavorable al segundo modificado de las setas, achacando los cambios propuestos a los "errores y falta de previsión del proyecto original". Otro que, pasándose dicho informe por dónde dijimos, los socialistas, con el voto de calidad del alcalde y la abstención de IU, aprueban dicho modificado, elevando el presupuesto de 51,8 millones de euros a 89,6. Otro que, tras incumplir escandalosamente los plazos, el Ayuntamiento decide abrir "en breve" el nuevo mercado sin que las obras estén terminadas, mientras el arquitecto germano que ha perpetrado esta cosa afirma desde la dirección técnica que no se sabe si podrá abrirse. Otro que los puestos que iban a costar 360 euros costarán el doble. Otro que el Ayuntamiento, encima, tendrá que pagar un alquiler a Sacyr para mantener su sede de Hacienda, ya que la constructora disfrutará de la concesión administrativa del inmueble cuando se acabe la obra del Metropol (inmueble que, dicho sea de paso, es un mamarracho con firma de arquitecto progresista de prestigio que apuntilló la Encarnación ya en etapa democrática, después que la calle Imagen y el derribo del mercado la estoquearan durante el franquismo y ahora las setas socialistas la descabellen).

Es por estas y otras cosas por lo que cada vez más ciudadanos echan pestes del gobierno municipal socialista y de su taburete comunista, no al contrario como mantienen los sectarios. Si la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero, un mamarracho que atenta contra la ciudad es un mamarracho, se haga bajo dictadura o en democracia y lo perpetren políticos de derechas o de izquierdas. No hay patentes de progresía.

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