NADA menos que dos vicerrectores se le han ido esta semana a Juan Jiménez. Uno dimitido y otro destituido. El propio rector de la Pablo de Olavide amagó con dimitir recientemente: lo comunicó por escrito a los más afines y al final se echó para atrás tras una charla con el presidente Griñán. Aquello ha dejado secuelas. Jiménez se ha quedado sin proyecto de excelencia (causa de aquel amago de dimisión) y ahora sin su posible sucesor, Luis Pérez-Prat. Algunos hablan ya del síndrome de la Moncloa del rector... Y quien gana poder es la vicerrectora Lina Gálvez, la que pudo ser número dos del PSOE en el Ayuntamiento.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios