CASI en horas veinticuatro, como las obras de Lope de Vega, que pasaban de las musas al teatro, el proyecto de ampliación del tranvía desde el Prado de San Sebastián hasta Santa Justa ha pasado de costar sobre el papel (las desviaciones presupuestarias a posteriori se dan por sobreentendidas) 59 millones de euros a 72 millones. Sin tender un solo metro de vía, ya hay un sobrecoste del 22% porque el Ayuntamiento no había determinado aún el precio de ejecución del túnel soterrado que es preciso construir en la avenida de San Francisco Javier y en la de Ramón y Cajal. Lo peor es que el Consistorio aún no ha evaluado cuánto costarán otros dos túneles y ocho parkings asociados al proyecto, con lo cual la cifra final puede ascender fácilmente a una de nueve dígitos. Hay que recordar que los 1.400 metros del tranvía entre la Plaza Nueva y el Prado han costado extraoficialmente -el Ayuntamiento nunca ha desglosado oficialmente el presupuesto final- 83 millones de euros. Ahora, la ampliación de 2.865 metros hasta Santa Justa ya asciende a un mínimo de 72 millones. Así pues, 4.265 metros de tranvía entre la Plaza Nueva y Santa Justa necesitan de una inversión no inferior a 155 millones de euros (25.769 millones de pesetas, cuando el estadio de la Cartuja, sin intereses, costó unos 20.500 millones). Al igual que se exige para todo proyecto de ley una memoria económica que justifique su financiación, cabe preguntarse si este dinero del contribuyente en un tranvía de 4.265 metros está justificado. En puridad, la línea sólo cubre un tramo sin otro transporte alternativo, los 700 metros de la Plaza Nueva a la Puerta de Jerez, porque en el futuro (que empezará el 30 de septiembre, si sigue importando el cumplimiento de los plazos) el Metro dará servicio al mismo entorno por el que se proyecta esta ampliación del tranvía. El Ayuntamiento decía -al igual que ahora los empresarios-que la ciudad necesitaba un segundo ciclo inversor, pero Sevilla perderá la fuerza moral para exigir nuevas inversiones si el dinero público se dedica, como en este caso, a infraestructuras duplicadas y prescindibles.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios