Fragmentos

Juan Ruesga Navarro

Descubrir América

 A Pablo.

Como en otros tiempos, miles de españoles buscan ahora en los países americanos lo que aquí no encuentran. Oportunidades de trabajo y desarrollo personal. Profesionales y empresas españolas están  instalándose en México, Panamá, Chile, Colombia, Brasil, etc... Detrás de  Cristobal Colón y el descubrimiento de América, fueron  los conquistadores, con su fuerza e iniciativa. Los españoles criollos protagonizaron los procesos de independencia. En el oscuro siglo XIX español, fueron los indianos los que partieron a "hacer las américas". Después, la generosidad de algunos gobiernos y países, facilitó que miles de exiliados políticos de nuestra guerra civil fueran acogidos en América. Allí hicieron que su trabajo, arte y ciencia, fructificaran aquellas tierras abiertas, como contribución agradecida. Hace pocos años, tras la llegada de la democracia a España, nuestra transición política y nuestro rápido bienestar sirvió de referencia a los países latinoamericanos. 

Llegó 1992, y celebramos el quinto centenario del descubrimiento de América, con especial relevancia en Sevilla con la Exposición Universal. Como una oportunidad para que España recuperara su lugar en la comunidad de naciones de raíz hispana. Al principio, para ampliar el campo de operaciones  de nuestras grandes empresas comerciales, industriales y turísticas. Después, como lugar de encuentro e intercambio cultural, científico y artístico. Pero en los últimos cuatro o cinco años, la crudeza y persistencia de la  crisis económica y laboral que padecemos,  ha llevado a que muchos profesionales y empresas medias busquen en América nuevas oportunidades. En gran medida son nuestros empresarios y profesionales mejor formados, más inquietos y emprendedores los que se han decidido a buscar un futuro al otro lado del océano.

Casi es un proceso  lógico. En los noventa los españoles visitamos el mundo. Nuestra sociedad cambiaba poco a poco, de manera constante, sin apenas percibirlo. Las relaciones personales más abiertas. Los nuevos modelos de familia. Las modernas tecnologías facilitaban los cambios. ¿Como íbamos a imaginar la explosión de comunicaciones de 1991, y que en 2006 ya había mas de 1.100 millones de usuarios  de internet? Y sigue creciendo imparable el número de usuarios. Comenzamos a entender el sentido de la palabra globalización. En pocos años, a caballo de la crisis, estos cambios se hacen más evidentes. Para poder comprender mejor dichos cambios, esperamos que se dibuje un nuevo modelo del comportamientos, tal como se produjo en el pasado siglo XX. Pero, ¿y si  el nuevo modelo se presenta como una serie de cambios pequeños, constantes, enlazados pero no jerarquizados? Alumbra un nuevo tiempo y habrá que estar atentos. Aunque será el tiempo de otras generaciones jóvenes. En los años de abundancia, nuestros hijos, nacidos en democracia, se han educado en otros países, en otras ciudades, en otras lenguas.  Los habíamos formado para una nueva vida.  Para algunos, su inmediato futuro está ahora en América. Afortunadamente están preparados. 

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