Hoja de ruta

Ignacio Martínez

Escenas de verano

LA barba de Karadzic es clavada a la de Carlos Ortega hace 30 años. Sólo cambia el color: el genocida, tirando a blanco eterno nuclear, y el fotógrafo, negro tizón. No sé cómo nadie ha sospechado en Belgrado del jefe de los serbios de Bosnia, porque Carlos sí que levantaba dudas sobre la autenticidad del pelo de su rostro. Y en especial de su bigote. Una vez, en los Carnavales de Cádiz recién restaurados, en 1977, unos jóvenes le elogiaron su estupendo disfraz de barbudo y se atrevió a deshacer el entuerto dejando que le tiraran del pelo. A pesar de la mala fama de los serbios, se ve que aquí somos más maliciosos.

También desconfiamos de la marcha de la economía, a pesar de que el presidente del Gobierno nos anima a consumir. Pero lo hace porque la facturación y los beneficios empresariales han bajado un 20%, mientras que la recaudación por IRPF ha crecido más de un 10. La cuenta es fácil: ese margen del 30% es lo que va a crecer el paro, que ya roza el 11 anunciado por el ministro Corbacho para 2009. Más credibilidad que el optimismo histórico de ZP inspira el consejero de Turismo, Luciano Alonso, cuando dice que el sector va a ir bien este verano en Andalucía: prevé un crecimiento del 5% anual, debido a que muchos andaluces veranearán cerca de casa por la crisis.

Alonso puede incluso superar sus previsiones si se afana en mejorar los servicios para turistas nativos y foráneos. El consejero produjo una foto histórica hace once días de los alcaldes de la Costa del Sol occidental, mayoritariamente populares, firmando un convenio del Plan Qualifica con el presidente regional. Otro convenio, menos mediático pero muy útil, sería uno con grandes ciudades andaluzas para diseñar e instalar señales que permitan a los visitantes llegar hasta el centro o salir hacia las carreteras principales. He sufrido ese problema en varios sitios, y sólo la magnífica disposición de los lugareños me ha permitido encontrar la salida hacia Granada en Almería, o embocar la autovía de Los Barrios desde Jerez. Aquí hay un nicho de mercado, negocio, empleo. Y un mejor servicio para los turistas.

No lejos de los circuitos turísticos está Sierra Yeguas. Mi tío Antonio nació en este pueblito malagueño, en donde estaba mi abuela de paso, pero no volvió en toda su vida. De niño la consideré una localidad mágica: la tierra de nunca jamás, un lugar en el que se podía nacer sin haber estado allí nunca. Ahora el PP ha devuelto Sierra Yeguas a la vida real; ha expulsado a su alcalde, acusado de acoso sexual por la primera teniente de alcalde. Es un gesto de los que desgraciadamente escasean en los partidos, que se adelanta a cualquier resolución de los tribunales. Una cosa es la responsabilidad civil o penal y otra la responsabilidad política, que hay que ejercer sin disfraces. Con barbas de verdad, como la de Carlos Ortega.

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