la ciudad y los días

Carlos Colón

Escupiendo al cielo

NO es necesario que el Gobierno proteja los toros como Bien Cultural. Se bastan para definirlo como arte mayor Guerrita y El Espartero, Joselito y Belmonte, Rafael el Gallo y Domingo Ortega, Manolete y Arruza, Pepe Luis Vázquez y Curro Romero. Se bastan para proclamarlo bien cultural Goya y Picasso, Lorca y Manuel Machado, Bergamín y Turina. Si acaso, por desgracia, sería necesario hacerlo para romper la censura de los energúmenos dados a prohibir lo que a ellos no les gusta; y la de los fariseos que degustan entrecots de reses sacrificadas, patés hechos con hígados torturados o peces de larga agonía fuera del agua, pero sienten una especial ternura por los toros.

Entre los primeros de estos energúmenos o fariseos se encuentran los diputados Tardá y Yuste en sus réplicas al ministro de Cultura. El señor Tardá, de ERC, dijo: "Le quiero decir una cosa, y lo digo con cierto orgullo: en Cataluña no habrá más toros. A no ser que vengan con la Legión; que, vaya, con los tiempos que corren uno quizás no debería descartarlo. Pero en Cataluña no habrá más toros. ¿Y sabe por qué? Porque el Parlamento de Cataluña ha decido que no ha lugar, democráticamente. Por lo tanto con la misma rotundidad que usted ha afirmado lo que ha afirmado yo le digo que en Cataluña no habrá más toros".

Preguntas para Tardá: ¿Cómo puede afirmarse en una democracia parlamentaria que en Cataluña no habrá más toros? ¿No podrían autorizarlos un nuevo Parlamento catalán surgido de unas nuevas elecciones? ¿Acaso las decisiones parlamentarias no son revocables el Cataluña? ¿No se respetarían las adoptadas por un parlamento de no fuera de su cuerda? ¿De verdad cree que el actual Gobierno, o "los tiempos que corren", representan a la España de "¡A mí la Legión!"? Y no vale escudarse en la ironía para justificar rebuznos de tan grueso calado.

Más lejos fue Chesús Yuste, diputado de la Chunta Aragonesista y portavoz del grupo formado por IU, ICV-EUiA, CHA: la Izquierda Plural, al afirmar: "Pretender que la Tauromaquia aspire a ser Patrimonio de la Humanidad es como querer que Auschwitz lo sea". En este caso no caben las preguntas, sólo el silencio y el asco ante esta comparación entre las corridas de toros y el Holocausto. Tipos así desacreditan aún más la ya muy desacreditada, errática y poco votada izquierda española más o menos extrema.

Porque lo bueno del asunto es que se retratan, descalifican y desacreditan ellos solos. Sus propias palabras se vuelven contra ellos como la más injuriosa de las acusaciones. Y contra sus votantes, que son los responsables de que todos tengamos que oír, y además pagar, sus rebuznos.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios