PASA LA VIDA

Juan Luis Pavón

Estafadores de monjas

YA tarda el Vaticano en retirarle a José María Ruiz Mateos sus condecoraciones. Se merece una afrenta como expiación de sus pecados empresariales, que causan grave perjuicio a miles de familias. Hasta conventos de monjas de la provincia de Sevilla forman parte de la enorme lista de querellantes en toda España contra él y sus hijos por estafarles sus ahorros, en una demanda que coordina el bufete Martínez-Echevarría Pérez y Ferrero. Almas cándidas que confiaron en una familia de misa diaria e invocación constante a la Virgen del Perpetuo Socorro. Su larga tradición de donativos a entidades eclesiásticas y obras benéficas no le pueden servir de parapeto, ni a él ni a sus hijos, para maquillar su hipocresía de impostores en los negocios. Ya no cuela hacerse los mártires de Felipe González y de Miguel Boyer.

Son incontables los empresarios (católicos o no católicos) que se ganan la vida honradamente, generando riqueza y empleo sin recurrir a las triquiñuelas y a las bravuconadas de Ruiz Mateos y sus hijos. La trastienda del desplome de Nueva Rumasa se suma a la escandelara nacional de la corrupción, con especial afectación en Andalucía por haber más perjudicados, otrora crédulos admiradores de su mesiánico carisma.

La querella que la pasada semana presentó Joaquín Yvancos, quien ha sido el abogado de Ruiz-Mateos durante más de un cuarto de siglo, es la puntilla. Él lo sabe todo sobre sus cambalaches, en su ejecución intervenía. Como el habitual desvío a cuentas en bancos suizos del dinero percibido con la constitución de hipotecas sobre bienes que incorporaba a Nueva Rumasa, mientras se postulaba ante los trabajadores de las empresas en ruina como su salvador. Muchas adquisiciones (hoteles incluidos) no eran para explotarlas empresarialmente, sino pura fachada porque el objetivo era extraerle su valor inmobiliario y desviarlo a un paraíso fiscal donde no pudiera ser embargado por la Hacienda española.

Fariseísmo colosal.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios