Visto y oído

Francisco / Andrés / Gallardo

Expuestos

NO hay vecino que me pregunte estos días por la escalera cuándo es Eurovisión. Hace ya tanto tiempo que están dando la tabarra con el Chikichiki que parece que el rito de los tuelf points está al caer. Pero hagan un ejercicio de paciencia muy contenida: aún falta más de un mes para el festival. Si ya pululan por youtube más de 7.000 versiones de la canción de Chikilicuatre, todavía hay tiempo para mucho más. El riesgo: quemar del todo la broma de los de Buenafuente. No vamos a ganar Eurovisión, como se ilusiona Andreu mientras le abulta el bolsillo una barbaridad, pero a un mes vista podemos estimar que España estará entre los diez primeros, por pura repercusión de la broma. Si TVE se hubiera tomado este cachondeo más en serio en años anteriores, los representantes españoles no habrían andado por los fondos abisales de las conjuras eslavas.

Salvo El día del Señor y El Tiempo de Maldonado, quedan pocos programas de la pública por los que no haya desfilado el personaje de la guitarrita, con unos cuantos chistes trillados. Es tal la pobreza de contenidos y cifras de audiencia de La 1 que hasta Chikilicuatre tuvo que acudir este sábado a Yo estuvo allí, un programa que ya no ve casi nadie.

Y en el programa más visto del momento, Aída, al día siguiente en Telecinco, se emitía el primer episodio sin la protagonista que da nombre a la serie. Nadie echó en falta a la nerviosa asistenta, que en la vida real anda en nuevas aventuras y en la ficción la han mandado a un crucero. Es tal la fortaleza del elenco coral, con Luisma en una nueva casa con su mujer y su niño, Fidel y sus granos saliendo del armario o Chema y Mauricio, surgidos de un tebeo como Filemón y don Berrinche, que no importa si Carmen Machi se toma un respiro. Cuando todo va sobre ruedas no hay riesgo de sobreexposición.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios