Desde el fénix

José Ramón Del Río

Florecer en noviembre

ESCRIBÍA hace algunas fechas que, en este mes de noviembre, la dama de noche de mi jardín había vuelto a florecer y lo hacía con un perfume tan intenso que superaba, incluso, al de las noches de agosto, con viento de levante en calma. Pero no es sólo la dama de noche la que florece fuera de época, también los viñedos del marco de Jerez lo han hecho en pleno otoño. Es de suponer que por las mismas causas: un verano de suaves temperaturas, una lluvia abundante en septiembre y la ausencia de frío, hasta hace pocos días. Algunos le echan la culpa al cambio climático, pero otros han demostrado con estadísticas que muchos años han sido como éste.

Lo malo es que este florecimiento extemporáneo ha venido acompañado de otros menos amables. Así, los episodios de violencia, física y mental, contra las mujeres, que la ley promulgada hace casi tres años no consigue disminuir, sino que aumentan, con esas 69 mujeres muertas en lo que va de año y con el episodio estremecedor de la agresión sexual a una menor por otros menores, que graban la escena y la difunden. Aunque la cuestión no sea para bromas, no se puede dejar de sonreír cuando se lee, en este periódico, que en Jerez se da un curso de artes marciales (jiu-jtisu) a mujeres para su autoprotección contra la violencia, imaginando el peligro que, con esta enseñanza, pueden correr inocentes maridos (varones). Otro que está floreciendo en este mes de noviembre es el presidente Chávez, dispuesto a sacar el máximo partido al incidente en la cumbre hispanoamericana con el Rey de España, y que "congela" las relaciones con nosotros, hasta que aquel no se disculpe. Esta exigencia de Chávez le parece a nuestras autoridades de Asuntos Exteriores que "no añade nada nuevo", comentario tan vacuo que nos hace envidiar al del presidente de Colombia, Uribe, que ante la misma medida de congelación de las relaciones con su país que le hace el de Venezuela, le dice que Colombia necesita una mediación contra el terrorismo y no legitimadores del terrorismo.

Una buena floración ha sido la del Juzgado de Puerto Real que, a consecuencia de la denuncia de una organización proteccionista sobre el maltrato de animales, ha adoptado la medida cautelar del cierre de las instalaciones, en el curso de un proceso penal, que es el primero, al parecer, que se sigue por el maltrato animal. Se echa de menos la adopción por el Juzgado de esta misma medida de clausura para la clínica de Barcelona que practicaba abortos después de siete meses de gestación.

Como ven, en noviembre se florece para bien y para mal. Los únicos que no florecemos ni reverdecemos somos los que por edad estamos instalados en el templado otoño, si no en el frío invierno.

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