El balcón

Ignacio / Martínez

El Gobierno no sabe hacer milagros

VISTA a la derecha. El Gobierno reconoce que no es capaz de crear empleo. Dice la vicepresidenta que no pueden hacer milagros. A buenas horas. Rajoy ganó las elecciones de 2011 gracias a mala situación social que vivía el país y a la errónea convicción de sus votantes de que el PP arreglaría las cosas, como en 1996. Doble confusión: ni el éxito de los 90 fue suyo ni el demérito de ahora le corresponde. Los gobiernos no crean puestos de trabajo, sino la economía, el mercado, los empresarios. La ola de crecimiento mundial de los 90 llevó en volandas al primer ejecutivo popular. Y se lo creyeron.

Por eso se pavoneaba Montoro en los lamentables últimos años de Zapatero de que no importaba que el país se hundiera, porque ya vendría el PP a levantarlo. Una estulticia impropia de un catedrático y ex ministro. En los meses anteriores a las elecciones de hace año y medio los populares prometieron bajadas de impuestos, confianza internacional, estabilidad bancaria y creación de empleo. Cuatro faroles. Los impuestos no paran de subir, las autoridades europeas tratan al presidente español como si fuera un párvulo, se ignora por qué los bancos no dan créditos y cuando los dan es a precios tres veces superiores a los que consigue un ciudadano alemán corriente y moliente, y el número de parados avanza al galope hasta los siete millones y quizá más.

En España hay en este momento más parados, pensionistas y funcionarios, que trabajadores con empleo en la economía productiva. Es decir, este Titanic está cogiendo una inclinación temeraria. ¿Y qué se le ocurre al Gobierno, ahora que empieza a apearse de la soberbia? De momento, aumentar aún más la carga fiscal a familias y empresas, gastar menos en prestación por desempleo, en servicios sociales básicos o en pensiones. La reforma de las pensiones que prepara incluye subir la edad de jubilación, subir el tiempo cotizado y subir el periodo de cálculo. Quizá se refería a esto Javier Arenas cuando esta semana ha hablado de subir todavía más las pensiones. Esos tres supuestos significarían que los pensionistas ingresarán menos dinero. Hay políticos que practican la necedad y los hay abonados al cinismo. Sobre la prometida reforma de la administración no hay noticia alguna. Sobre la fluidez del crédito, tampoco.

Vista a la izquierda. Rubalcaba no quería que los socialistas gallegos eligieran a su líder y se ha visto obligado a aceptarlo ante la evidencia de que Pachi Vázquez lo iba a hacer de todas maneras. Y víctima de la pasión del converso ahora pretende que por ley se obligue a todos los partidos a elegir a sus candidatos en primarias. El país desesperado y estos señores tan serios jugando a las casitas.

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