Crónica Personal

Pilar / cernuda

God save the King

PARECE que se hubieran puesto de acuerdo PP y PSOE para acudir en socorro del Rey y recordar a los españoles el papel fundamental que tuvo en la Transición, aunque no han mencionado que ese papel relevante se mantuvo hasta los tropiezos últimos.

Tropiezos que, con ser graves y el primero en darse cuenta de ellos ha sido el propio Rey, no pueden ocultar que don Juan Carlos es un indudable factor de estabilidad. Más de una vez se ha escuchado en los últimos tiempos, y a personas de distinta ideología y condición social, ante las veleidades separatistas de algunos dirigentes nacionalistas que sacaban pecho con un Zapatero que se ponía de perfil, que podían respirar tranquilos "porque el Rey no lo iba a permitir". El Rey, no sólo porque es militar sino porque es profundamente español, siempre hará cuanto esté en su mano para impedir la ruptura en España. Y es mucho lo que está en su mano, aunque la Constitución ha recortado sensiblemente los poderes que tenía.

Es de bien nacidos ser agradecidos, y tanto Rajoy como Rubalcaba han demostrado generosidad al recordar qué le deben los españoles al Rey que, por cierto, desde el minuto uno estuvo de acuerdo con sumarse a la Ley de Transparencia, como contamos en su momento, aunque el Gobierno tenía sus dudas pero pidió informes sobre el control de las cuentas de otras casas reales europeas. Pero el talante del Rey no se mide en función de que se controlen sus gastos, sino de lo que ha hecho por este país, por su país. Cualquiera con memoria histórica es capaz de reconocer el papel que ha jugado don Juan Carlos en momentos críticos, y sería bueno que trasladara los recuerdos de esa memoria a los hijos y nietos que hoy no se sienten con ganas de defender a su Rey porque desconocen qué ha hecho, que, hay que reiterarlo, ha sido mucho más que tener en la cabeza un proyecto democrático que impulsar a la muerte de Franco.

Hay rumores que apuntan a que el Rey y la Monarquía están en entredicho porque existe una operación destructiva diseñada en sectores muy localizados. Es posible, pero si efectivamente hay alguna operación en marcha, ha encontrado terreno abonado. El Rey ha reaccionado ante los errores cometidos y pelea para recuperar el prestigio que se ha ganado en sus muchos años de servicio a España. Merece confianza, y como bien dice, para recuperar el terreno perdido no necesita las piernas, sino la cabeza y el corazón.

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