Visto y oído

Francisco / Andrés / Gallardo

Guadalquivir

ALBERT Castillón preguntaba al forense Frontela con insistencia sobre el destino del cuerpo de Marta del Castillo. Ahora todo el mundo es un experto en las corrientes del Guadalquivir. Antena 3 brindaba un aparatoso especial con el tema caliente, llegando incluso a producir una recreación dramatizada. El que no corre, vuela. Lo de la miniserie está al caer y el exprimido de la historia apenas ha llegado todavía a una mínima presión mediática. Nuestros canales van a demostrar una vez más que son capaces de todo.

Con eso del interés informativo, como el que impostan Castillón, Nacho Abad y una cuadrilla de reporteros con aspiraciones, se llegan a detalles escabrosos que vienen a añadir más dolor a familiares y amigos. Lamento la incomodidad, el padecimiento, de los que de verdad sienten la tragedia de la joven sevillana, no aquellos que parecen encantados con sentirse protagonistas en el fragor de las cámaras, las velas y los periodistas mandados que ponen cara de circunstancias, como si estuvieran sufriendo muchísimo.

Este lunes aparecía en Tal cual lo contamos, el vespertino de Antena 3, un reportero andaluz, Enrique Gallego, que circunspecto entrevistaba al abuelo de la chica asesinada al que se sumaba la madre de una amiga que se ha oreado por los micrófonos estos días. Pero sólo unas horas después el mismo reportero estaba en Canal Sur, todo espíritu dicharachero, riendo con los chirigoteros en el Gran Teatro Falla de Cádiz. De llanto a la carcajada profesional en el mismo día. Vale, la cosa está fatal con eso del trabajo, pero ese cambio de registro no nos cuadra. Con unas horas de diferencia, en apariencia no es muy riguroso que se pase del pésame al cachondeo supino. Allá con la credibilidad de cada cadena.

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