En abierto

Francisco José Ortega

Hermosa lección a Don Manuel

NO eran tantos como en otras épocas más recientes de vacas gordas, pero había que ser muy béticos, en el sentido de la fidelidad, para estar en el estadio heliopolitano el pasado sábado a las ocho de la tarde. Se disputaba un Betis-Córdoba, pero los precios eran los mismos que si el visitante fuera el Barcelona de las cinco copas, el calor era agobiante, caían los goterones de sudor sin necesidad de moverse siquiera y había que comenzar a pagar una penitencia inesperada y larga por un descenso. De ese estropicio deportivo del que no tendrá la culpa al ciento por ciento Don Manuel Ruiz de Lopera, pero sí un elevadísimo porcentaje porque ni él mismo se puede engañar, su gestión es tan unipersonal que los éxitos y los fracasos le pertenecen exclusivamente a él y solamente a él.

Lopera, Don Manuel, no estaba allí; sin ánimo de marcarle su agenda de preferencias, se decantó por estar en otro sitio en lugar de unirse a esos fieles a los que no cesa de solicitarles su apoyo. Cabe esperar, por supuesto, que su ausencia no se debiera a motivos de salud, entre otras cosas porque, afortunadamente, el viernes se le pudo ver en la Basílica del Gran Poder con un buen aspecto. Es evidente que el dueño de la mayoría de las acciones del Real Betis tendría, a su juicio, mejores cosas que hacer que ver a su equipo, a ese equipo al que ahora, sin ninguna televisión presente, sólo podrá ver, se supone, a través de las cintas que le suelen hacer a los técnicos para el análisis de los partidos.

Los fieles que no faltaron, sin embargo, se iban a encargar de darle una buena bofetada sin manos. Sin necesidad del cantante de la isla de los mosquitos, como él lo llama en sus descalificaciones, sin que hiciera falta ninguna organización previa, sin dejar de apoyar a un equipo que sintió el aliento de los suyos en todo momento, con la sonrisa en la cara tras el 2-0 y sin cabreo, esos béticos que, pese a todo, sí se han sacado el carnet gritaron al unísono, cuando su Betis había encarrilado el partido, un sentido "Lopera vete ya".

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios