la tribuna

Pablo Gutiérrez-Alviz Y Conradi

Hola, 'brother'

ESTA larga crisis con su negro horizonte nos ha robado hasta el futuro y, desde luego, el buen humor. Conviene recordar la de 1898 en la que con la pérdida de las colonias (Cuba y Puerto Rico) se instaló en todo el país un pesimismo radical. Curiosamente en aquella época se admiraba todo lo europeo frente al provincianismo español. Ahora se critica lo referente a la Unión Europea por el fiasco del euro y se admira lo norteamericano por su radical eficacia ante los conflictos financieros. Cualquier expresión o apellido en lengua inglesa da cierto empaque o distinción en la jerga económica.

Merece la pena intentar un análisis jocoso de los términos y entidades que, procedentes de EEUU, han protagonizado el origen de esta pertinaz crisis mediante una peculiar traducción al castellano realizada, supuestamente, por el entorno del anterior presidente del Gobierno.

Todo empezó en el año dos mil ocho cuando a ZP le hablaron de las subprimes y del banco Lehman Brothers. Debió de consultar al cubano Raúl Castro que, algo sordo por su edad y ajeno al capitalismo, le contestó que le recordaba a las Supreme como buen conjunto musical yanqui y que lo de los hermanos sería una tienda de comestibles, así que "no te preocupes, brother".

Como buen leonés desconfió del cubano y le preguntó a un primo suyo, culto y viajado, boticario de profesión, el cual rápidamente, le dijo que lo de prime era una marca de preservativos aunque el prefijo le desconcertaba. En cuanto a Lehman, añadió el pariente, hay un lago precioso en Suiza y que, con ese apellido, también existe un gran jugador de golf, pero que no conocía ese banco. A continuación, se dirigió a Bibiana Aído que, como es de un pueblo de Cádiz, lo mismo por la cercanía con Gibraltar averiguaba algo. La ministra ratificó lo de los preservativos y aventuró que el sub advertía al consumidor que era una segunda marca de la misma empresa. Lo que sí comprobó fue lo del banco. Gracias a sus básicos conocimientos de inglés y a una llamada que hizo a la Agencia Andaluza del Flamenco, donde trabajaba anteriormente, muy ufana, tranquilizó al presidente:

-En mi tierra es más propio de pequeños negocios: Talleres Gómez Hermanos, Bar Hermanos Cerrillo. Un banco con ese nombre tiene que quebrar. De todas formas no será para tanto. Seguro que muy pocos españoles guardan allí sus ahorros.

El problema es que aparecieron más nombres raros: Fannie Mae y Freddie Mac, unas peculiares pero también importantes entidades de crédito hipotecario de ámbito federal de difícil traducción, al tratarse de fonetismos de distintas siglas. Esta vez ZP acudió a Moratinos que, como diplomático de carrera, no quiso incomodar al gran jefe. Como sólo escuchó su mala pronunciación, le aseguró que Fannie o era un apodo o significaba divertido. Lo de Freddie, concluyó el ministro, sin duda es el diminutivo cariñoso de Alfred.

La cosa se complica cuando la prensa económica saca las dificultades del banco Bear (Stearns) y lo de Goldman (Sachs). ZP lo lee desayunando y en ese mismo momento sube a por el diccionario de sus hijas (sabedor que las muy góticas siempre se lo olvidaban en su cuarto). La sorpresa fue mayúscula. Uno significa banco del Oso; el otro, banco del Hombre de Oro. Como si se le aparecieran de pronto el Oso Yoggie y James Bond.

A los dos años salen las agencias de calificación Standars and Poors, Moody's y Fitch que ponen a parir a España rebajándole su nota crediticia y, en consecuencia, encareciendo los tipos de interés de la deuda pública. Fiel a los precedentes consultó, esta vez a la ministra Salgado, la traducción de esos nombres y, para su sorpresa, todo seguía siendo muy disparatado.

-Mira, presidente, la primera sería algo como estándares o referencias y pobres; la segunda equivale a personas de humor variable o malhumorados, y la última no tiene traducción pero suena parecido a bitch, que significa bicha o puta. Pero no te obsesiones con eso. No saber inglés no te impedirá pasar a la Historia de España.

Leire Pajín, que está en todo, siempre pelotillera, apostilló la frase de su compañera de gabinete:

-José Luis, tú entrarás en la Historia de la Humanidad y por la puerta grande.

ZP, Don Tancredo de esta crisis que negó, supo rodearse de suficientes inútiles en su gobierno para hacernos perder cuatro años a todos los españoles. Puede que ahora se esté dando cuenta del daño causado a millones de ciudadanos. De aquel año dos mil ocho todavía confundirá nombres y apellidos. Un día de estos, en algún viaje al extranjero, igual le presentan a un señor que se llame Lehman, y todo respetuoso, con buen talante, le dirá:

-Hola, brother.

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