Tribuna económica

Rogelio Velasco

Huelga y crisis económica

EN el periodo de un año que llega hasta el 30 de junio pasado, la ocupación en la provincia de Málaga ha descendido en 48.000 personas. La tasa de paro se ha disparado desde el 16,38% hasta el 27,63%. La espectacular caída del sector de la construcción está causando estragos en la economía malagueña. Pero también el sector turístico está sufriendo la crisis con especial intensidad. Los datos de pernoctaciones hoteleras durante el primer semestre de este año indican que han caído un 10% respecto al mismo periodo del año anterior.

Aunque parece que ya no estamos despeñándonos, sino cayendo más lentamente en paracaídas, no hay ninguna variable económica que indique, al día de hoy, que la economía se encuentre próxima a una situación de recuperación del crecimiento en tasas positivas. Las tasas siguen siendo negativas, lo que indica que la situación va a ir empeorando antes de mejorar. El próximo invierno va a ser duro, especialmente para el empleo, al ser una variable que siempre responde con retraso a las fluctuaciones, positivas o negativas, de la actividad económica.

En esta coyuntura y con esas perspectivas, los empresarios y sindicatos del sector hotelero de la Costa del Sol están negociando estos días la revisión salarial pactada en el vigente convenio colectivo. Los acuerdos firmados están para ser cumplidos.

La singularidad del panorama actual es el cambio radical que ha experimentado la situación económica desde que se firmó ese acuerdo hace cuatro años. Entonces, la economía estaba creciendo a un ritmo próximo al 4% y la inflación alrededor del 3%. En estos momentos, el PIB se está contrayendo a un ritmo anual del 4% -causando estragos en el mercado de trabajo- y la inflación interanual en el mes de julio se ha situado en una tasa negativa del 1,4%.

Desconozco el texto concreto del acuerdo firmado por las partes y, por tanto, no se qué quiere decir "un IPC del 2% más un punto" que es lo que aparece en los medios. En realidad, un IPC del 2% no existe en España desde noviembre pasado. Con una tasa actual negativa, los salarios están ganando capacidad adquisitiva incluso sin crecimiento salarial.

El turismo, como cualquier otro sector abierto a la competencia internacional, está sufriendo duramente la crisis. Resulta clave la contención de costes porque, en otro caso, la crisis será más profunda y duradera.

España ha dejado de ser un país barato. Con el huracán que está pasando, resulta paradójico que los costes salariales resultantes de los convenios se hayan elevado el 2,7% durante el primer semestre a nivel nacional; durante el último trimestre las subidas han sido aún mayores.

Con la economía alemana brutalmente dañada por la caída de las exportaciones industriales y la británica arrastrada por la implosión de la City, la reducción de las pernoctaciones señaladas se pueden quedar pequeñas en los próximos meses.

Mientras escribo estas líneas, me llega un correo electrónico con publicidad. Hotel de cinco estrellas en la Costa del Sol, para el próximo otoño, habitación doble con desayuno incluido, 80 euros. Mal se ven las cosas.

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