Y a usted, ¿le atienden?

Pedro Caballero-Infante / Caballeroinf@ Hotmail.com

Internet

EL farmacéutico asistió hace unos días a una mesa redonda que giró sobre un tema actualísimo: la venta por internet.

En los prolegómenos alguien mostraba su extrañeza porque en el mundo de las farmacias hubiese preocupación por este asunto:

-Bien está que en Estados Unidos, debido a las enormes distancias, la gente esté acostumbrada a comprar por catálogo pero aquí, teniendo una botica al lado de tu casa, no es comprensible.

Ayer don José recibió la visita del delegado de un importante laboratorio al que acompañaba el médico del ambulatorio y salió el tema.

Cuando don Manuel, el médico, indaga por la supuesta ilegalidad de la venta de medicamentos por internet el farmacéutico le aclara que España, al pertenecer a la UE y estar autorizada esta práctica en Holanda, ha tenido que legalizar esta práctica.

Como los interlocutores reciban con escepticismo esta afirmación, tiene que ser el farmacéutico quien les descubra que ya existen en nuestro país diversos portales internáuticos de farmacias que sirven medicamentos a domicilio.

-Se trata, por ahora, de fármacos publicitarios como descongestionantes nasales o antiácidos.

Los contertulios están en pleno debate mientras oyen cómo Luis, el mancebo, lucha a brazo partido con alguien que quiere un medicamento publicitario sin un conocimiento claro de lo que pide.

-Si está tomando, como me dice, este antiácido no debe simultanearlo con lo que quiere llevarse.

El paciente, molesto por la advertencia del mancebo, se ha venido arriba y contesta desabridamente: que si no necesita receta tampoco necesita consejo.

-Éste es otro de los grandes errores que desde la farmacia tenemos que aclarar. Un medicamento, sea o no publicitario, necesita el consejo de un farmacéutico.

El delegado ducho, al parecer, en este tema deja un punto de reflexión.

-Es curioso porque, al hilo de lo que dice, las encuestas demuestran que el usuario de internet requiere más información sobre el medicamento que el que viene a la farmacia.

-Puede que este sistema, a nivel sanitario, sea requerido por personas de un nivel cultural medio superior, pero no es lo usual.

Como salga a la palestra el tema de la recepción del pedido, don José explica que en el mejor de los casos el producto tarda en llegar al domicilio un mínimo de 24 horas cuando no 72, que es lo normal.

La inconfundible voz de Carmela atraviesa la barrera del sonido y la de los potitos, y los tertulianos oyen cómo está recriminando a Luis por la tardanza de un medicamento antidiarreico que no quiere cambiar, vaya usted a saber por qué, por otro similar.

-¿Y esto a qué viene ahora?

-Porque me ha dicho er médico que no le gusta ni pisca la diarrea de mi Merche, que tiene un olófatá….

-¿Olor?... ¿El de las deposiciones?

-¡Coño, Luí, que no te entera de ná!... Er de las oposisioneé mi sobrino, que quiere entrá de cartero en Correo, pero no tié que ve con lo de mi niña… ¡joé!

Toma rapidez, preparación e internetí.

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