El balcón

Ignacio / Martínez

Ley de San Telmo

EL clientelismo es rentable a medio plazo, pero a la larga su mecanismo sufre fatiga de materiales. En ingeniería hay una ley que explica por qué se rompen los materiales bajo cargas dinámicas cíclicas; lo llaman la Ley de Telmo. El inminente procesamiento de dos presidentes de la Junta, seis consejeros de sus gobiernos y otros 18 altos cargos por el caso de los ERE no es una buena noticia. El exceso de confianza y falta de control que han generado este fraude tienen su origen en tres variables: mucho clientelismo, abundancia de fondos y ninguna alternancia. Se pone así en cuestión una manera de gobernar desarrollada durante 34 años seguidos bajo el mando de un único partido.

Es cierto que todas las autonomías, sin excepción, han generado mecanismos clientelares. Pero ninguna como Andalucía ha sido dominada por el mismo partido durante tanto tiempo, ni ha dispuesto de tantos fondos de compensación españoles y europeos. Favorecer a los próximos era en las diputaciones un concepto casi artesanal, que ha pasado a la categoría de producto industrial en las comunidades autónomas. Esto ha sido más evidente con el PNV en el País Vasco, el PP en Galicia o CiU en Cataluña. Todos superados por el PSOE en Andalucía. Aquí, la falta de alternancia deja en evidencia a quienes han ocupado el poder, pero también a quienes nunca fueron capaces de presentar una alternativa atractiva.

En el auto del juez suscita varios comentarios. El primero, que exonera a 24 personas que habían sido imputadas durante la instrucción, a las que se exigió cuantiosas fianzas, fueron en general recibidas con música de fondo en los juzgados y alguno sometido a chantaje. La segunda es que probablemente en el banquillo se siente todavía gente de más. Y posiblemente también haya alguna ausencia: ni los jueces, ni la comisión parlamentaria se preguntaron a quién benefició en las batallas internas del Partido Socialista aquel generoso dispendio de fondos en determinadas comarcas precisas.

En fin, una especie de Ley de San Telmo nos dice que la fatiga de materiales del clientelismo andaluz ha provocado esta semana una rotura histórica. Está por ver si la noticia afecta electoralmente a la bandera del PSOE-A que porta Susana Díaz con el desenfado de calificarla como un tiempo nuevo. Quizá no pase factura a los socialistas en Andalucía. Al fin y al cabo, las encuestas dicen el partido de Bárcenas, Fabra, Baltar, Granados, Matas y Rato va a ser el más votado dentro de tres semanas. La corrupción también puede llegar a ser rentable a medio plazo. Aunque a la larga, mate.

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