RELOJ DE SOL

Joaquín Pérez-Azaústre

Macarena 'SexyKiller'

MACARENA Gómez es un camaleón de nervio duro, es una voluntad sobre los rasgos que pueden adaptarse a cualquier rostro, a cualquier personaje, drenándolo del agua residual de su pura apariencia para dotarlo de piel, sangre y tejidos, una integridad que ya no es muscular únicamente, sino que avanza en otra dirección. Ahora, la carrera de Macarena Gómez ha alcanzado la cota de ser primera actriz protagonista en la desenfadada y salvaje SexyKiller, de Miguel Marti. La película nos presenta a Bárbara, una estudiante de medicina con una picardía angelical sin más pasión visible que un seguimiento extremo de la moda. Sin embargo, tras su apariencia suave, bajo esa turbación de armario vivo, se esconde una asesina en serie divertida que se deja la sangre de sus víctimas rociada por sus nuevos modelitos. Hasta aquí la sinopsis, desarrollada luego con talento por un guionista como Paco Cabezas, capaz de incorporar a la tradición hispánica no únicamente el tono del primer Sam Raimi, sino también los guiños señalados a la acción disparatada de Quentin Tarantino o al cómic de carretera que soñó Robert Rodríguez. Son todos buenos referentes que pueden amarrar los flecos de una historia, elevar una anécdota como la pija asesina, el cruce entre Victoria Beckam y Jack El Destripador, para armar así el primer cómic español de vísceras y humor llevado al cine con una protagonista femenina que deberá asumir y defender su peso medular.

SexyKiller es la puesta de largo de Macarena Gómez como actriz protagonista. No sé si esta historia ha sido escrita especialmente para ella, pero sí estoy seguro de que sólo una actriz con la versatilidad cómica y dramática de Macarena Gómez podría haberla llevado a un puerto concreto, a una salida, que dotara al metraje de un sentido último, de una razón pura en la que ser. Todo en SexyKiller bascula sobre el eje de esta actriz, que fue capaz de interpretar un concierto punk desenfrenado la noche del 23-F en la maravillosa El Calentito, de Chus Gutiérrez, con la misma soltura que exhibió para entrar en el alma dolorida de una drogadicta frágil, breve, atormentada y cortante como un cuchillo roto, en la miniserie de televisión Padre Coraje, de Benito Zambrano.

Estamos ante una actriz que últimamente ha hecho mucha comedia porque le va la marcha y es capaz de asumirla, como en esta SexyKiller, para llevarla sola sobre sus hombros finos, pero que también está llamada al precipicio de los papeles dramáticos que dejan una herida en la conciencia. Como receta alternativa a la crisis, queda siempre el oro de una sala, el oropel del cine y las historias. La guapa Macarena Gómez ya es una actriz poliédrica, con brillantez y hondura transversal, y sólo necesita un gran guión, un estallido, que le suponga un reto verdadero sostenido en el tiempo.

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