Los Palacios

Emilio Gavira / y Julio

A Manuel de Fora, in memóriam

Fallece a los 67 años el poeta Manuel Jiménez Martín

EL pasado 17 de julio falleció en Los Palacios y Villafranca, Manuel Jiménez Martín, Manuel de Fora. Tiene en su haber una amplia producción poética, inspirada, fundamentalmente, en su entorno más inmediato: su gente, su familia, su trabajo, sus avatares, la vida misma que fluía a su alrededor, percutiendo su sensibilidad. De manera que su poesía, como en la afirmación hernandiana, brota como viento del pueblo.

Nacido en 1948, en el seno de una familia humilde, se vio obligado a trabajar como jornalero, casi desde la adolescencia, pero sus tempranas inquietudes culturales y, en particular, literarias le llevaron a leer todo lo que caía en sus manos, especialmente los poetas de las generaciones del 27 y del 36 (Lorca, Alberti, Aleixandre, Miguel Hernández…). De forma que su vocación poética despierta muy pronto y se ha mantenido como una necesidad vital, como una constante en su vida.

En agosto de 1977 publicaría sus primeros poemas en la revista Feria y Fiestas en honor de Ntra. Sra. de las Nieves, de Los Palacios y Villafranca. Desde entonces, fueron apareciendo trabajos suyos en distintas publicaciones de grupos culturales, como Acequia, Triquitraque y Searus. Igualmente, colaboró en el periódico local Los Cuatro Vientos y en La Unión, noticiario del Ayuntamiento. Pero será en El Soberao, revista del Ateneo de Los Palacios, donde Manuel de Fora, miembro de su consejo de redacción, tendrá una participación más activa y continuada, desde su aparición en diciembre de 1983. En 1978 vería la luz Por la ventana, un poemario colectivo, en el que Manuel de Fora comparte páginas con otros poetas locales, entre ellos Mari Carmen Ayala y Alberto Cabello. En estos años finales de los setenta y primeros de los ochenta sus poemas obtienen varias distinciones en los Premios Searus de Poesía, de Los Palacios.

En 1984 el Ateneo de Los Palacios promueve la publicación de Poesía, 1977-1984, donde ya en solitario, recopila sus poemas de estos años. Le seguirían los poemarios La sangre espera (1990) y De fluir y perderse (1992), publicados, igualmente, bajo los auspicios del Ateneo de Los Palacios. En los últimos años, el poeta venía preparando un libro de sonetos, en el que, junto a otros inéditos, recopilaba una serie de poemas ya publicados bajo esta forma literaria, entre ellos, los que él agrupaba como Retrato de familia. Manuel nos ha dejado, pero su recuerdo y su obra quedarán para siempre en quienes tuvimos la suerte y el honor de conocerle y de compartir con él numerosas inquietudes y empresas culturales. Descanse en paz.

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