La ciudad y los días

Carlos Colón

Mar (irreflexivo) adentro

JOSÉ Blanco otra vez: no ha encontrado argumento mejor fundamentado ética y científicamente para referirse a la eutanasia que la película Mar adentro, que además de sus debilidades cinematográficas ofrecía una versión superficialmente sentimental de la cuestión. Preguntado por la eutanasia, que al igual que el aborto no figuraba en el programa electoral del PSOE, contestó: "Nuestro deseo es avanzar pero con consenso. Aunque los avances sociales no pueden ser frenados por posiciones retrógradas. El ciudadano debe tener derecho a una muerte digna, en esa dirección vamos a trabajar. Acontecimientos que han pasado en nuestro país ayudaron a madurar. Incluso algunos acontecimientos cinematográficos: la película Mar adentro convulsionó a la sociedad".

Dar tanta importancia a una película objetable fílmica y éticamente (con independencia de que se esté a favor o en contra de la eutanasia), y confundir el éxito de taquilla con la "convulsión social", indica que en esta cuestión el señor Blanco -y con él su partido, ya que Zapatero lo ha hecho su vicesecretario general- prefiere la emotividad a la racionalidad, la capacidad de seducción de la imagen a la capacidad reflexiva de la palabra y el espectáculo a la reflexión ética. Cuando define la eutanasia como un avance social que no puede ser frenado por posiciones retrógradas está trazando la estrategia: quienes están conmigo son progresistas y quienes disienten son retrógrados, con independencia de los argumentos que manejen.

Que el discurso supuestamente progresista del actual PSOE (hasta radical lo han llamado algunos incautos) es una máscara que oculta el feo rostro de un socialismo convertido en lacayo del mercado, servidor del consumismo compulsivo, sicario del nihilismo de masas y apóstata de la tradición ilustrada y humanista del socialismo histórico español, se demuestra en su nula atención a la educación que hace posible esa seriedad reflexiva que permite debatir los temas más complejos sin recurrir a la "convulsión" producida por una película (lo propio de la sociedad del espectáculo).

La educación es la más grave traición del PSOE a su propia tradición. Como recientemente ha escrito Eugenio Trías: "En el primer gobierno socialista faltó algo trascendental. (…) Algo en lo cual la Segunda República hubiera debido servir de ejemplo: una verdadera y radical reforma educativa, comenzando en la enseñanza primaria y culminando con un sistema ágil y moderno de enseñanza secundaria y universitaria". No creo que se trate de una ausencia casual. Como tampoco creo que lo sea la cita a Mar adentro.

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