El periscopio

León Lasa

'Niñodamus (and the Doomsayers)'

NO se trata de otro grupo de rock con denominación sesentañera, pero, ciertamente, así se podría bautizar a todos esos agoreros económicos (que lo peor es que han venido acertando) si se dedicaran los fines de semana a hacer bolos por los pueblos. Esta semana no viajamos por el exterior ni traemos a colación rimbombantes semanarios extranjeros sino que nos quedamos aquí, en España, para comentar algunas proyecciones que animan a sacar del banco lo poco que nos quede, acercarnos a un supermercado de descuento y comprar litros de aceite y kilos de lentejas por lo que pueda ocurrir (y abonarnos de paso a alguna plataforma futbolera para no salir del búnker). Ni Nostradamus en sus cuartetas vaticinó tantas catástrofes. Lo malo, como hemos apuntado, es que hasta ahora lo han clavado.

Santiago Niño es catedrático de Estructura Económica de una prestigiosa universidad catalana y autor de un libro que pone los pelos como escarpias: El crash del 2010. El pasado martes 16, en el diario El País, escribía una tribuna de opinión titulada 2010, El año del crash, en la que venía a hacer una síntesis somera de lo explicado más ampliamente en mencionado libro; y en donde, en resumen y por no extendernos demasiado, señalaba que lo que hemos visto es un aperitivo de lo que nos espera en los próximos años... hasta el 2018. Vaticina una tasa de desempleo cercana al 23% para finales del 2010 y otra contracción brutal del PIB. Y lo más importante: Niño viene a indicar que no nos encontramos ante otra crisis al uso de carácter estrictamente económica, sino, más trascendente, sistémica, como se le ha dado en llamar. Y no podemos estar más de acuerdo porque, además, algo hemos venido apuntando sobre ello en estas mismas páginas. Las premisas sobre las que se desarrolló el Estado del Bienestar europeo (energía barata y abundante, pleno empleo, nula competitividad laboral de los países emergentes, disponibilidad casi infinita de materia primas, etc.) ha saltado por los aires. Y no estamos seguros de lo que nos puede esperar a la vuelta de la esquina. Especialmente a quienes vienen detrás de nosotros.

Se puede pensar de Niño y otros como él que son unos iluminados y que no entienden nada del "optimismo vitalista" (además, su pinta es la de un ecopacifista alemán de los años ochenta). Pero, a ésos, les animo a leer (http://.elcrashde2010.loslibrosdellince.com) el artículo que Niñodamus escribió el 5 de marzo de 2006 en el diario Abc y que tituló -en aquella época tan lejana del "pon otra ronda"-precisamente así: El crash de 2010. Para salir corriendo.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios