La tribuna

ricardo García Pérez

Niños y niñas de hoy

TODOS los niños y niñas del mundo tienen los mismos derechos. Así lo establece la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) que ahora cumple 24 años, pero vivimos en un planeta de profundas desigualdades e injusticias que socavan los derechos más elementales de millones de niños.

En los países menos desarrollados del mundo tener acceso a recursos básicos, como agua y saneamiento o atención sanitaria, puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte. En lugares como Filipinas o Siria, donde millones de personas se han quedado sin nada por emergencias naturales o conflictos, las familias huyen del escenario del desastre en busca de un lugar seguro y sus vidas pasan a depender de la ayuda humanitaria.

Es urgente salvar vidas, pero hablar de derechos humanos va mucho más allá. Supone hablar de participación en la sociedad y de igualdad en las condiciones de acceso a servicios básicos de calidad. Para lograrlo, la ayuda a medio y largo plazo es fundamental, porque va minando las raíces de la pobreza y construyendo sistemas básicos. Las organizaciones como Unicef trabajamos día a día en esos dos frentes: brindando el apoyo necesario para la supervivencia y en programas a largo plazo para el desarrollo sostenido de comunidades y países.

Es un trabajo de todos que suma grandes logros gracias, en primer lugar, a los propios gobiernos y comunidades de países con pocos recursos que deciden que la infancia es una prioridad y a las miles de ONG y entidades públicas y privadas que trabajan por la infancia en los rincones menos afortunados de la tierra.

Este esfuerzo mundial no sería posible sin el decidido y sostenido apoyo que, desde los países con más recursos, prestan personas, empresas, administraciones públicas, fundaciones, medios de comunicación y entidades de distintos ámbitos. Por eso todos tenemos motivos para celebrar los avances para los niños y sentirnos partícipes de los progresos para su supervivencia y desarrollo. Y desde Andalucía este apoyo es mucho y grande.

Hay muchas estadísticas que demuestran los avances, entre las que destaca la reducción de la mortalidad infantil en un 47% en 22 años. Significa que entre 1990 y 2012 se ha evitado la muerte de unos 90 millones de niños menores de cinco años.

A pesar de los avances, 18.000 niños mueren cada día porque sus familias no tienen medios para garantizar su subsistencia: la desnutrición está detrás de la mitad de estas muertes, como causa indirecta y, junto a ella, de forma directa, enfermedades prevenibles como el sarampión, la neumonía o la diarrea. No hay crisis que justifique que un niño muera si podemos evitarlo.

En otras partes del planeta, en el mundo rico, los niños también necesitan que sus derechos se vean plenamente cumplidos. En España, 14ª economía del mundo, la pobreza infantil supera ya el 27%, con más de 2,2 millones de niños viviendo por debajo del umbral de la pobreza. Sufren distintos niveles de necesidad y riesgo de exclusión porque sus familias no tienen ingresos suficientes para mantener los niveles de bienestar que deberían ser accesibles para todos en un país como el nuestro. En Andalucía, la tasa de pobreza infantil supera el 37% si se tiene en cuenta el umbral de pobreza nacional.

Durante este año, el Gobierno andaluz ha tomado algunas medidas para paliar las situaciones de vulnerabilidad y pobreza de las familias andaluzas. Estas medidas son necesarias, pero deben incluirse dentro de un planteamiento estructural, estable y a largo plazo, que considere la inversión en nuestros niños, niñas y jóvenes una prioridad permanente. Todos, en cualquier lugar del mundo, en cualquier momento y en cualquier situación, tienen exactamente los mismos derechos. Sigamos luchando por ellos.

En Andalucía acompañamos a más de 40 municipios para que contemplen la perspectiva de infancia en sus políticas municipales y para que promuevan la participación infantil. En la mañana de hoy en el Parlamento de Andalucía 125 niños y niñas procedentes de ocho municipios andaluces han expresado sus opiniones acerca de las ciudades y pueblos en los que viven. Muchos otros municipios desarrollarán hoy actos similares. También más de 550 centros educativos de toda Andalucía trabajan para concienciar sobre los derechos de los niños y las niñas en nuestro país y en otros más desfavorecidos.

En estos 24 años de la CDN, las organizaciones de infancia, los miles de socios y colaboradores que nos apoyan, las administraciones publicas, fundaciones, empresas, medios de comunicación, entidades culturales, deportivas... han trabajado con Unicef para salvar de la muerte la vida de millones de niñas y niños y garantizarles un futuro en dignidad promoviendo sus derechos siempre y en cualquier lugar ¡Gracias por este compromiso compartido! Ahora no podemos parar.

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