apunte

José Antonio Carrizosa

Olor a rancio

QUE la Justicia es uno de los servicios públicos menos acreedores a esa consideración es una realidad con la que se enfrentan a diario un buen número de ciudadanos. El informe hecho público esta semana por la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Andalucía pone negro sobre blanco las carencias a las que se enfrentan los profesionales encargados de su administración y la dejación que ha hecho la Consejería de Justicia a la hora de dotar de la plantilla adecuada a los juzgados. El informe es fruto de una encuesta que se realizó a raíz del desgraciado caso de Mari Luz, la chiquilla onubense raptada y asesinada presuntamente por un pederasta que no estaba en la cárcel por el retraso en la ejecución de una sentencia que lo condenaba por un caso anterior. Este martes se verá si el juez Rafael Tirado se convierte en cabeza de turco de un error judicial tan clamoroso y en el que las culpas hay que buscarlas no sólo en el despacho del magistrado.

Para todos aquellos que tengan la nada agradable obligación de visitar los juzgados, ya sea como denunciante o denunciado, no cabe duda de que las carencias de personal, de material e incluso de ordenadores es vergonzosa. Como tampoco cabe duda de que en la administración de justicia por razones que sería largo de explicar no hemos avanzado mucho en los últimos treinta años. En los juzgados españoles, en definitiva, nunca ha dejado de oler a rancio.

Sentado que los jueces tienen razón cuando se quejan de la falta de medios en la que los tiene sumidos la Junta, no estaría de más que mirasen a su alrededor para buscar otras causas del problema y, por lo tanto, las posibles soluciones. Esa mirada tendría que tener una consideración autocrítica que se echa a faltar en el informe del TSJA. Si la Justicia funciona tan mal puede ser también por un exceso de corporativismo y porque los que se encargan de administrarla han abandonado las exigencias de lo que debería ser un servicio clave en un sistema democrático. Harían bien los jueces en reflexionar sobre ello.

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