La ciudad y los días

Carlos Colón

Oviedo, antípoda socialista de Sevilla

Ayer envidiaba a Celedón después de ver un reportaje sobre Vitoria, la ciudad europea con más zonas verdes. Hoy, tras leer una sorprendente noticia sobre el aprecio de los socialistas asturianos por su patrimonio y su oposición a un disparate seudo moderno de Santiago Calatrava que atenta contra él, quisiera ser, no la regenta Ana Ozores, que ya está uno muy mayor para travestismos, pero sí cualquier ciudadano de ese Oviedo que, además de ser una hermosa, verde, tranquila y bien conservada ciudad, tiene la particularidad de ser el antípoda socialista de Sevilla. Su antípoda geográfico será Nueva Zelanda, no digo yo que no; pero su antípoda socialista es Oviedo.

En Sevilla, el Ayuntamiento socialista oficia de sumo sacerdote de una anticuada idea de modernidad entendida como desfiguración o destrucción de la fisonomía de la ciudad y erección de impertinentes adefesios como las setas de la Encarnación, que William J. R. Curtis -autor de la obra de referencia sobre arquitectura contemporánea- ha definido así, para vergüenza de tanto arquitecto sevillano euro-amordazado o del Colegio que los representa a todos: "Una especie de gesticulación del todo innecesariaý. Un escándalo: vulgariza y privatiza el espacio público. Destruye la ciudad". Como aquí manda el PSOE, quien critica estas barbaridades es un señorito facha y nostálgico. Como en Oviedo es el PP quien ha puesto en marcha el proyecto de las tres torres de Calatrava, el PSOE lo ha denunciado como un reaccionario y falsamente moderno atentado contra el patrimonio esgrimiendo un informe desfavorable de Icomos, organismo asesor de la Unesco.

Existe otro informe de Icomos sobre Sevilla, emitido el 5 de marzo de 2007, que empieza así: "El anuncio de la construcción de un edificio de 178 metros de altura en Sevilla, muy próximo al límite del conjunto histórico y al Monasterio de la Cartuja, ha causado una profunda preocupación en el Comité Nacional Español de Icomos. Durante los últimos años, Sevilla es una ciudad que ha llamado la atención de este Comité por numerosos procesos muy agresivos para el patrimonio de la ciudad: obras en la plaza de la Encarnación; actuaciones relacionadas con la instalación del tranvía denominado Metrocentroý". Los socialistas sevillanos, a diferencia de sus colegas de Oviedo, han manifestado tan poca sensibilidad hacia este informe como hacia el patrimonio de la ciudad, patrocinando aquí obras mil veces más agresivas que las que allí denuncian. ¿Distintas sensibilidades o realidades? No, distintas estrategias: allí gobierna el PP y el PSOE está en la oposición. Seráný los muyý

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