la esquina

José Aguilar

El PP deja de dar miedo

UNA de las novedades más destacadas del panorama político andaluz salido del 22-M es que el PP está teniendo menos dificultades que el PSOE para llegar a pactos poselectorales en los ayuntamientos en los que no se han registrado mayorías absolutas.

Se rompe uno de los mitos más persistentes de la política andaluza, el de que el Partido Popular sólo puede gobernar si logra en las urnas más de la mitad de los concejales electos. O eso o se quedaba en la oposición. El PP era un poco el garbanzo negro municipal. Ni IU, ni PA ni los independientes mostraban predisposición alguna a aliarse con los populares. Por el contrario, la fuerza de atracción del PSOE, que controlaba la Junta y las diputaciones, parecía irresistible.

Ahora no. Ahora las tornas han cambiado. El apestado empieza a ser el PSOE. El espectacular aumento de votos del PP andaluz se traduce, en primer lugar, en la cantidad de mayorías absolutas logradas en muchos ayuntamientos y en casi todos los más importantes, pero también, en segundo lugar, en el desplazamiento del Partido Socialista como eje de la política local. No son sólo los sindicatos los que se han sentido impulsados a reunirse, después del 22-M, con Javier Arenas antes que con cualquier otro líder político. También andalucistas e independientes se han adelantado a firmar pactos municipales en distintas poblaciones. Numerosas organizaciones locales y concejales de IU tampoco le hacen ascos a integrarse en equipos de gobierno con alcaldes del PP o a permitirles que manden con mayoría relativa.

La alianza natural entre PSOE e IU ya no es tan natural. Después de dos mandatos municipales en que han sido socios preferentes, ambos partidos ven menos clara su afinidad. De hecho, ni se ha intentado firmar un pacto de ámbito regional y en cada municipio son las respectivas organizaciones locales las que van a decidir. Es lógico: no están en juego alcaldías tan relevantes como las de Sevilla, Córdoba y Jaén (como en 2007) ni diputaciones como las de Málaga y Cádiz. Además, muchos dirigentes locales y ediles de la coalición están muy descontentos con sus colegas del PSOE y les cuesta distinguir su política de la que presumen hará el PP. Ya no funciona la consigna de cerrarle el paso a la derecha. Los plenos constituyentes con alboroto y crispación por los pactos incumplidos serán, este sábado, bastante menos habituales.

En definitiva, la incertidumbre que crea la inexistencia de mayoría absoluta en un determinado municipio se despejará según la acción combinada de numerosos factores, y no va a ser el menos influyente de ellos el hecho de que el PSOE es hoy un partido menguante y el PP un partido creciente. Socorrer al vencedor, que se llama.

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