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Helena Arriaza

Pablo Egocéntrico

PARA presentar uno de los programas diarios más importantes de la parrilla hay que creérselo. Pero de ahí a tener el egocentrismo elevado a la máxima potencia hay un gran paso. Y eso es lo que le ocurre a Pablo Motos. Más de ocho años lleva el presentador al frente de El Hormiguero. Todo este tiempo he sido fiel seguidora del formato pero últimamente me he dado cuenta de que durante la emisión del programa hago bastante zapping, y esos cambios de canal coinciden con los instantes en los que Motos se convierte en protagonista quitando el sitio a sus invitados y colaboradores. Es de admirar que un programa de televisión consiga tener invitados que no se prodigan por la pantalla y que encima vayan sin cobrar un duro, que el equipo se desplace de cuando en cuando a Londres para entrevistar a estrellas de Hollywood, que cuente con colaboradores conocidos, que apueste por la ciencia y por las artes españolas y que no caiga en la monotonía pese al paso del tiempo. Por todo eso El Hormiguero es un programa de sobresaliente. Posiblemente sin Pablo Motos el programa no sería lo que es y si consigue tantos logros será un buen tipo y una persona que lucha por lo que quiere. Pero su actitud durante los programas resta mucho al formato, llegando a ser cada vez más cansino. Sin ir más lejos la semana pasada visitó el programa Arturo Valls. Durante la entrevista a su compañero de cadena Pablo fue más protagonista que Arturo. Motos contó su anécdota con el Rey en la recepción del 25 aniversario de Antena 3; cuando pidió a Valls que tocase el ukelele él cogió su guitarra; cuando Pilar Rubio se tiró en tirolina para su sección él no podía ser menos e hizo lo mismo. Qué pesado. Y todo eso en un solo programa.

Su egocentrismo incluso ha traspasado fronteras. En el año 2010 el actor Jesse Eisenberg acudió al programa y tras su visita fue al show de Connan O'Brien en la televisión estadounidense. Un formato que guarda bastantes parecidos con el de Atresmedia. Eisenberg dijo haberse sentido humillado por Motos. Éste pidió perdón pero lanzó un mensaje a su homólogo O'Brien: "Conan, sólo hay dos presentadores pelirrojos en el mundo. Sólo puede quedar uno". Las comparaciones son odiosas y Motos debería no hacerla. Hasta Charlize Theron se burló del programa en el show de Jimmy Kimmel. Será que algo falla, ¿no? Y todo apunta a que la forma que tiene Motos de conducir el programa tiene mucho que ver. Durante las entrevistas no deja hablar, hace preguntas con la intención de ser gracioso pero termina incomodando. Cuando toca hacer algún experimento sale el Motos sabelotodo. Y oigan, quizás sepa más que nadie pero si hay quien se encarga de eso que le deje explicarlo a esa persona. En TV el tiempo es oro y hay veces en las que no da tiempo a hacer todo lo que se quiere. Pero se pueden decir las cosas bien y y no cortar de malas maneras. Y si hay una sección de competir donde uno de los competidores es Santi Millán, ¿quién es el otro? Motos, por supuesto. Hasta se hizo un chichón en la lucha.

Fuera de la pantalla Pablo también es protagonista.El programa suele ser uno de los más comentados en Twitter durante su emisión. Pero a veces no lo es por sus éxitos, sino por la forma en la que actúa el presentador. En su cosechó un gran éxito en la radio con el programa No somos nadie. Pues eso Pablo, que no somos nadie y no se puede querer ser más de lo que se debe ser. Motos, baja los humos. Seguro que algunos volveríamos a ser más fieles a El Hormiguero.

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