Cruz alzada

Juan Moya Gómez

Pan y circo

No  lo ven ustedes? Si todo es cuestión de tener un poco de paciencia y saber esperar. Apaciguados los ánimos del decretazo arzobispal, sabíamos que poco podía faltar para que fuera tomando cuerpo el tradicional cuaresmazo anual; cuaresmazo, eso sí, ciertamente descafeinado por tener un origen externo-municipal y no interno, que es lo que verdaderamente agita y acrecienta los ánimos de los cofrades en estos días de vísperas. Ya ven que, cuando menos te lo esperas, de repente salta alguien con ganas de justificar el sueldo de sus últimos cuatro años y se le ocurre proponer, en pleno periodo preelectoral, que estaría bien eso de acotar determinados espacios en la Magdalena y la Puerta Jerez para ubicar sillas gratuitas destinadas a "personas con movilidad reducida, algún tipo de discapacidad y ancianos". Tan magna idea por rentabilizar el espectáculo turístico que crean estas asociaciones, que solo "en determinados casos realizan una meritoria tarea ante problemas sociales" (Véase la sección de la nueva página web del Ayuntamiento), estaría bien siempre y cuando a uno no le diera por pensar más de la cuenta.

Así, atendiendo a que esas sillas se van a distribuir sin tener en consideración la capacidad económica de los destinatarios, a uno le da por imaginar por ejemplo en qué puede estar pensando en estos momentos aquella persona discapacitada que, con más o menos recortes en su economía diaria, hace ingentes esfuerzos por sacar todos los años un sitio en la carrera oficial.

Pero es que además tengo que confesarles que me pica enormemente la curiosidad por ver qué criterio es el que se va a seguir para catalogar a una persona como "discapacitada", y por tanto beneficiaria de esas sillas, pues nadie dentro del halo de improvisación que impregna la iniciativa se ha atrevido hasta el momento a especificar qué sistema se va a establecer para llevar a cabo el reparto. ¿El mudo de Triana tendrá reservado su asiento como discapacitado? ¿Será la embarazada catalogada de persona con movilidad reducida?. No me negarán ustedes que, tal y como está explicado, esos espacios suenan ahora mismo a reclamo de privilegios para reptiles y recomendados varios. Y si no al tiempo, que más de un primo del presidente de la asociación de vecinos o del delegado de distrito se dejará asomar por estos lares.

¿Y cómo llegarán esas personas discapacitadas a la Magdalena en pleno trajín de la bulla? ¿Y qué tendrán pensado hacer para amenizar a los beneficiarios entre pase y pase de las Cofradías? ¿Esperarán acaso que las Imágenes obren el milagro de rehabilitar a los discapacitados para que sanados marchen a correr por medio del gentío?. Nada, nada… dudas fueras, la improvisación al poder y sillas para todos. ¿Qué las calles deben seguir siendo lugares abiertos y expeditos para el tránsito de ciudadanos? Nada, nada. Pan y circo para que el electorado se divierta y si es gratis mejor que mejor.

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