Visto y oído

Antonio / Sempere

Peligro

Qué peligro tiene El juego de tu vida, el estreno que Telecinco tiene listo para su emisión de la mano de Emma García. Con la coartada de que se emitirá a partir de la medianoche, cuando hay bula para casi todo, el polígrafo volverá a campar a sus anchas en esos territorios donde la televisión es mucho más consumida de lo que algunos imaginan. Los invitados deberán responder a cuestiones peliagudas sobre su pasado. A la misma hora, en la primera, regresa Lorena Berdún con Balas de plata. Vuelve para charlar distendidamente con invitados relevantes. Sin rombos. Sin ninguna pretensión pedagógica. En realidad, este tipo de programas deberían comparecer más a menudo. Porque no puede haber dos repetidos.

En unas declaraciones recientes, Lorena explicó que lo único que pretendía con este nuevo espacio era trasladar la fórmula de Pedro Ruiz en La noche abierta. A su estilo. Con su mirada. Lo de menos es el título. O el hecho de que se grabe en Madrid o en Barcelona. Lo relevante en estos casos es el nombre del comunicador sobre el que recae la responsabilidad de la propuesta. Desde las entrevistas fundacionales de José María Íñigo hasta las más desvaídas de la historia televisiva, las de Pablo Lizcano, los espacios de estas características se han sucedido durante las últimas cinco décadas. Con alguna que otra intermitencia. De hecho, desde que TVE no renovó Las cerezas a Julia Otero, permanecíamos a dieta de este tipo de terapias. Sólo Antonio San José, en su Cara a cara diario, las alimenta. El resto de presentadores no tienen más remedio que pechar con lo que hay. Contribuyendo, a su manera, al circo. Ahí está la buena de Emma García, curada en salud después de sus mil tarde en A tu lado, a punto de meterse en más de un lío. En las antípodas de Balas de plata. Que peligro.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios