Bicheo por la TDT

fátima Díaz

Pelos, picos y patas

CÉSAR Millán consiguió hace ya más de una década que su programa de adiestramiento canino revitalizara el género dedicado a los animales domésticos. Su Encantador de perros, emitido en National Geographic originariamente, congregó a millones de amantes de los animales, especialmente de los perros, y dio pie a una importante infraestructura que giró alrededor durante todos estos años compuesta por libros, sesiones de adiestramiento en vivo amén de los dvd y todo tipo de merchandising en torno al programa. Fue el precursor de un género que luego se diversificó con versión americana, británica y, por último, española con un Borja Capponi en Malas pulgas que recibió críticas por todos lados de veterinarios y detractores de sus métodos desfasados y más propios del circo que de un adiestrador serio.

Tras comprobarse que no era tan fácil como ponerse delante de un perro y decirle 'sit' y que se sentara a la primera, las cadenas volvieron a los formatos documentales sobre animales domésticos. Del tipo Pelopicopata que, pese a programarse a horas intempestivas en la actualidad, en sus inicios allá en el verano de 2004 iba en access prime time y fue presentado por Silvia Jato primero, y Jaime Bores y Anabel Alonso después. Hasta la autonómica de Andalucía ha tenido su Animales en familia, presentado por una edulcorada Tutti Márquez que mostraba sonrisa a pesar de las malas artes del chucho de turno.

En esta moda por los espacios para fans de los animales ávidos de consejos para sus cuidados diarios, surgió también Veterinario al rescate (Bondi vet), que comenzó a emitirse en la cadena australiana Network Ten aunque pronto fue comprado por la CBS. En Veterinario al rescate se cuentan emotivas historias de animales domésticos que requieren cuidados especiales y atención médica urgente, o de peligrosas especies salvajes de la fauna australiana. El hilo conductor es el veterinario Chris Brown, un surfero australiano que parece salido de la serie Los vigilantes de la playa. Loros deprimidos, incontrolables bulldogs, valientes golden retrievers y cachorros de sharpei que pueden quedarse ciegos son algunas de las mascotas que han pasado por la consulta que el veterinario buenorro tiene en Bondi Beach, una de las playas más famosas y concurridas de la costa este de Australia. Un pingüino arrastrado por la corriente marina, un frágil canguro y algún que otro reptil en apuros deben su vida al rubio veterinario. El programa, tras pasar en su día por Divinity, se ofrece ahora de lunes a viernes en las tardes de Energy. Pronto pasará a mejor vida, así que es el momento de verlo.

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