la ciudad y los días

Carlos Colón

Picadura de abeja muerta

SEIS meses antes de las elecciones el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, encargó a una comisión de expertos que estudiara el futuro del Valle de los Caídos. Diez días después de las elecciones, perdidas por el PSOE, con el Gobierno en funciones y 23 días antes de que el nuevo Gobierno quede constituido, se ha presentado su informe.

No lo comento porque me importa tanto lo que hagan con el dichoso valle como a Rhett lo que hiciera Escarlata al final de Lo que el viento se llevó. Ya saben: cuando a ella -"¿A dónde iré? ¿Qué haré?"- le agobiaba tanto su futuro como al PSOE qué hacer con el Valle de los Caídos, Rhett le contestaba: "Francamente, querida, me importa un bledo".

Lo mismo les digo a los del PSOE: francamente, queridos, me importa un bledo lo que se haga con ese monumento ética, arquitectónica, escultórica y religiosamente horroroso; y con lo que contiene. Sólo me merecen respeto los huesos mezclados de los miles de desdichados que acabaron allí por defender sus ideales a sangre y fuego, de entre los que muchos seguramente murieron tras ser arrojados a la contienda a punta de pistola para defender los ideales de otros. Porque aquélla, como escribió Chaves Nogales, era una España de "héroes, bestias y mártires".

Lo que me importa es la ruindad y la bajeza, el juego sucio y el talante miserable que ha manifestado el zapaterismo hasta después de su final. Pica muerto, como la abeja que obsesionaba a Walter Brennan en Tener y no tener: "Hay que tener mucho cuidado con las abejas muertas cuando uno las pisa con los pies descalzos -repetía-. Si las pisas pueden picar tan fuerte como cuando están vivas, sobre todo si estaban enfadadas cuando las mataron".

La abeja zapaterista estaba muy enfadada cuando la mataron los electores. Por eso pica muerta sin tener en cuenta las dramáticas condiciones que en este momento vive el país y los desafíos a los que el nuevo Gobierno se enfrenta.

Una polémica estúpida y un gasto escandaloso (13 millones de euros costaría adecuar el engendro) planteados un día antes de que se hiciera público que el alza del paro triplica en España la media europea, que tenemos la tasa de paro más alta de Europa (22,8%), adelantando a Grecia (18,3%) y a Letonia (16,2%), y el 48,9 % de los jóvenes en paro. Y que en 2012 alcanzará el 23%.

Hay que tener muy poca vergüenza para decir, en estas circunstancias y estando en funciones: "Le pido por favor al nuevo Gobierno que no meta este informe en un cajón". Al contrario que Jáuregui, espero que lo metan en un cajón hasta que alcancemos la tasa de paro de Austria(4,1%) o siquiera la de Francia (9,6 %).

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