el resto del tintero

Juan M. Marqués Perales

Planas se planta

El intento de legalización de la naves de Sandokán en Córdoba es paralizado, de momento, por la Consejería de Medio Ambiente para el sorprendente asombro del PSOE provincial

LA historia es conocida: mira, tú construye aunque sea ilegal, calcula la multa que te impondrá el Ayuntamiento, la sumas al presupuesto y todo arreglado. Así se han construido miles de casas en Andalucía y levantado hasta complejos turísticos. El caso de las naves de Rafael Gómez en Córdoba es parecido. No es que alguien le incitase a edificar las llamadas naves de Colecor, 40.000 metros cuadrados de un conjunto destinado a la venta mayorista y minorista sobre un suelo no urbanizable; no, no le animó nadie, porque él se bastó sólo. Eso sí, este constructor, ahora concejal en el Ayuntamiento de Córdoba como cabeza de lista de su propio partido, conocido como Sandokán y a la espera de sentencia del caso Malaya, aprovechó una ceguera temporal de las autoridades municipales cordobesas para construir en nueve meses esas naves situadas junto a la carretera de Palma del Río, y cercanas al yacimiento de Medina Zahara. Ceguera porque, a pesar de sus volúmenes y de su prístina situación, pasó inadvertido al Ayuntamiento que, entonces, dirigía Rosa Aguilar. Tuvo que ser la delegación de Cultura de la Junta quien avisase, y aunque la Policía Local precintó la obra, ésta -no se sabe debido a qué suerte de misterio- siguió adelante y concluyó.

Ahora, la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente, dirigida por el también cordobés de residencia Luis Planas, ha impugnado el plan urbanístico con el que el Ayuntamiento de Córdoba pretende legalizar estas naves. A Planas no le quedaba otra opción si quería preservar el principio de legalidad y, rodeado, como está, y a sabiendas, de algunos de los mejores técnicos que trabajan en la Junta, ha decidido impugnar la parte del llamado plan de la Carretera de Palma del Río por el que se legalizarían con restricciones las naves de Colecor.

Ciertamente, debía de ser así. El anterior delegado de Obras Públicas, Francisco García, siempre se negó a una legalización que no conllevase, al menos, el derribo de la mitad de lo construido, pero Rosa Aguilar, que en meses pasó de ser alcaldesa a ser la titular de la propia Consejería, anduvo como que hallando una solución. Un arreglo, que diríamos. Aguilar se fue a Madrid con su escaño socialista por Córdoba, y Luis Planas llegó a la Consejería y mandó a parar.

Todo previsible, de no ser por el enfado que se ha agarrado el PSOE de Córdoba o para ser más exactos, su secretario provincial, Juan Pablo Durán, que ha asegurado que la nota de prensa que le envió la Consejería de Luis Planas es "corta, incompleta y con lagunas jurídicas". Juan Pablo Durán, conocido ampliamente por sus éxitos electorales, no entiende por qué se enteró al mismo tiempo que los medios de comunicación.

Vamos a ver, un poquito de Barrio Sésamo: aquí, el partido -es decir, el PSOE-; allí, la Administración -es decir, la Junta-, separados aunque ésta esté dirigida por socialistas. Posiblemente, Durán ya sabía cuál iba a ser la decisión de la Consejería de Medio Ambiente y, si no lo conocía, debió pasarle lo mismo que a Planas: que no le informaron que los concejales socialistas del Ayuntamiento de Córdoba iban a votar a favor del citado plan, junto al PP gobernante, a IU y a la Unión Cordobesa, la marca de Rafael Gómez, aunque el constructor, claro está, tuvo la decencia de salirse mientras su compañeros decidían la unanimidad de su aprobación.

Sí, los socialistas de Durán votaron en ese pleno a favor del plan, a pesar de que antiguos compañeros de partido habían denunciado con ahínco las naves y la ceguera de Rosa Aguilar. Pero la vía de la hoy diputada por el PSOE parece que se ha ido extendiendo por su partido. Rafael Gómez, al que muchos políticos de Córdoba pidieron bastante durante demasiado tiempo, declaró un día que Rosa Aguilar le comentó en su casa que le iban a poner una multa de 24 millones de euros, "aunque, al final, se quedarían en 6.000". Lo contó, en rueda de prensa, el pasado 6 de febrero sin que hasta ahora haya mediado querella de Rosa Aguilar.

Sí, Planas se plantó, tiene otros embolaos por Andalucía, y Durán quizás no vaya a durar tanto. Pero, claro, eso, como nos enseñó Barrio Sésamo, está en otro lugar, en el partido. Aquí, el PSOE; allí, la Junta.

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