Hoja de ruta

Ignacio Martínez

Plus y hándicap

JAVIER Arenas se ha reformado. El presidente regional del PP era famoso por su costumbre de quedar a comer con media Andalucía en un mes y con la otra media el siguiente. Una práctica que formaba parte de su carácter afable y extrovertido. Pero, obviamente, no tenía ni estómago, ni cartera, ni tiempo para cumplir con tantas proposiciones. Y quedaba regular con quiénes, sin conocer estos detalles, se tomaban en serio la invitación. Peligroso asunto para su oficio, que está basado en la credibilidad de los mensajes. Solamente un veterano de vuelta de todo como el gaullista Charles Pascua se podía permitir decir aquello de que las promesas sólo comprometen a quien se las cree. El cinismo tiene muchas escuelas; pero el líder popular, que a pesar de su experiencia tiene todavía 52 años, no parece apuntarse a ninguna.

Arenas ya no suele componer esos saludos tan cordiales como improbables, "nos vemos y comemos". Y cuando lo hace, lo cumple, para sorpresa del interesado. Conocí un político andaluz que se sometió a una cura de adelgazamiento cuando iba a acceder a la presidencia de una diputación. La terapia de Arenas tampoco está mal, dentro de su estrategia para intentar ganar las elecciones autonómicas del 2012. Otro de los anuncios cumplidos por Arenas ha sido el de rejuvenecer aún más la dirección regional de su partido. La semana pasada comunicó que incorpora a su equipo a siete jóvenes de la generación de los 70.

Hay un enorme afán de los partidos por tener dirigentes cada vez más jóvenes, en particular de portavoces. Supongo que debe estar estudiado y que funciona. Ya lo hizo el PSOE con Leire Pajín, aunque alguna de sus intervenciones haya causado perplejidad. Hay otro ejemplo ajeno a la política; las televisiones nacionales tienen propensión a poner a jovencitos a presentar sus telediarios. En Estados Unidos es al revés: Dan Rather ya era una figura muy prestigiosa en el periodismo americano, pero la CBS no lo puso a presentar las Evening News hasta que cumplió los 50, es decir dos años menos de los que ahora tiene Arenas. Por cierto, Rather estuvo presentando el informativo casi hasta los 74 años. Su antecesor, Walter Cronkite, "el hombre más creíble de América" durante décadas, se retiró mucho más joven, a los 65.

Total, que Arenas, siguiendo la tendencia, ha puesto a una joven de portavoz del PP andaluz, a la que vi ayer estrenarse en una entrevista en Canal Sur. Le preguntaron si era un plus ser mujer y joven en su partido. Pero equivocó plus con hándicap y disertó durante un rato sobre los muchos inconvenientes que encuentran las mujeres y otros pluses que se pueden añadir si además eres minusválida o inmigrante. La presentadora le repitió la pregunta de otra manera para que se rehiciera... A veces ser joven tiene algún hándicap. Nadie es perfecto.

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