La ciudad y los días

Carlos Colón

Pons en la corte del Faraón

PAÍS! Va el alcalde de San Sebastián y compara el disfraz de cordero de los lobos de Batasuna con la Transición al afirmar que, si cualquier movimiento de la izquierda abertzale "va a ser una continuidad del anterior" porque "las personas no pueden desaparecer", habría que recordar que también hubo "muchísimos casos" de continuidad entre la derecha franquista y la democrática, incluso con un "cambio de actitudes que fue en muchos casos muy estimable y muy valioso para la democracia española en la Transición". Concluyendo: "No voy a citar ejemplos que están en la mente de todos". Con lo que compara el proceso más importante vivido en el último siglo por España con la lucha contra un grupo terrorista; y los pactos entre las tendencias y partidos que hicieron posible la transición de la dictadura a la democracia con las estrategias etarras y batasunas para infiltrarse en los ayuntamientos. Además de dar por supuesto un "cambio de actitudes" en los batasunos, otorgando credibilidad a su estrategia, al compararlos con la evolución democrática de la derecha. Es el suyo un gesto muy del PSOE, empeñado en mantener viva la falacia de que la derecha democrática española es heredera de la franquista; y muy vasco, al hinchar y exagerar un problema regional y micronacionalista que lleva años infectando -tantas veces mortalmente- la vida democrática española hasta compararlo con un gigantesco proceso histórico que afectó a toda la nación.

¡País! González Pons, uno de los agentes propagandísticos más eficaces del PSOE, porque cada vez que abre la boca entran ganas de votar a los socialistas hasta tapándose la nariz, va y compara el derrocamiento de Mubarak con el cambio que "el pueblo quiere" en España: cuando el pueblo quiere, puede -ha dicho-, como ha ocurrido en Egipto. Vaya por Osiris. Si Elorza compara la Transición con las estrategias de Batasuna, soltando de paso el veneno de que la derecha democrática es heredera del franquismo, Pons no se queda atrás y compara el hartazgo de más de media España (y cuarto y mitad del PSOE) con Zapatero, la desesperación de quienes sufren el paro y el cabreo por la pésima gestión de la crisis, con la rebelión egipcia contra un dictador.

Hombre, no. Aquí no nos iremos a ninguna plaza de la Libertad a ver si el Ejército le da un empujón al dictador. Aquí no hay dictadores, votamos cada cuatro años y tenemos derechos y libertades. Pons ha convertido el drama egipcio en una zarzuela cómica, Aída en La corte del Faraón. "¡Ay, ba…! ¡Ay, ba…! ¡Ay, babilonio que marea!".

Elorza, Pons, PSOE, PP… Dantesco. Lasciate ogni speranza, voi chi votate.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios